• 21 millones

    de seguidores diarios

  • Líder de Prensa

    digital en España

  • Una amplia gama

    en revistas líderes en su segmento

Noticias

Pedro J. Ramírez salta los Pirineos con su libro

El presidente de LA AVENTURA DE LA HISTORIA ha presentado en la Fundación Napoleón de París la edición francesa de su obra 'El primer naufrágio', bajo el título 'Un coup d'Etat' (Un golpe de Estado).

​La Revolución Francesa ha sido para Pedro J. Ramírez algo más que una fuente de conocimiento de la Historia. Ha sido, sobre todo, una pasión que le impulsó a escribir 'El primer naufragio' (La Esfera de los Libros), publicado en nuestro país en 2011.   La monumental obra de Ramírez ha sido traducida al francés y editada bajo el título 'Un coup d'Etat' ('Un golpe de Estado'). Acaba de aparecer en las librerías del vecino país y ayer fue presentada en la Fundación Napoleón de París por dos ilustres historiadores: Victor Andrés Massena, príncipe de Esling, y Thierry Lentz, director de la institución y especialista en ese periodo.   Aunque Pedro J. Ramírez no es el primer español que escribe sobre la Revolución Francesa, sí que puede presumir de ser el primero en ver su obra publicada en Francia y además por una editorial tan exigente y especializada como es Vendémiare, que cuenta entre sus autores a los grandes historiadores franceses de esta materia.   "Estoy muy satisfecho de ser el primer español que publica en Francia una obra sobre la Revolución. Ha habido otros escritores e intelectuales españoles como Emilio Castelar que publicaron trabajos sobre este acontecimiento histórico, pero nunca se les había traducido al francés", afirma Pedro J. Ramírez.   Una de las cosas que sorprende en esta edición francesa, que también se presentará el próximo lunes en Rennes, es el título: 'Un golpe de Estado'. ¿Fueron Danton, Marat y Robespierre los inductores de un golpe de Estado contra la legalidad institucional que representaba la Convención?   "Sí, sostengo que hubo un golpe de Estado porque en la Convención de 1792 había una mayoría moderada, elegida por sufragio. Frente a ella, la minoría de los jacobinos, muy unidos y siempre con el respaldo de los sans-culottes del Ayuntamiento de París. Los jacobinos se aprovecharon de la escasa cohesión de los llamados girondinos para hacerse con el poder, burlando el voto democrático. Y luego acabaron de imponerse mediante el Terror", afirma Ramírez.   "Los jacobinos tenían una maquinaria política y los girondinos eran un magma de personalidades inconexas, sin estrategia común. Fueron un chivo expiatorio, un enemigo imaginario de los radicales que se inventaron un adversario para tomar el poder por la fuerza", apostilla.   El título refleja lo que ocurrió "Reconozco que hay una cierta provocación en la utilización del término golpe de Estado porque en la tradición histórica francesa se asocia al Brumario de Napoléon o a la reacción de Termidor para liquidar a Robespierre. Nunca se había vinculado al arresto y la detención de los 29 diputados girondinos en la Convención, pero creo que el nuevo título de mi libro refleja bien lo que sucedió", precisa.   A continuación explica la ilustración que aparece en la portada de la edición francesa, distinta a la española: "Vendémiare ha elegido la imagen del gorro frigio como símbolo de la libertad traicionada. Hay también un aerostato que es a la vez máquina de guerra y elemento civilizador que trae los derechos humanos. En suma, una alegoría al sueño de la Razón y sus monstruos".   Pedro J. Ramírez no es sólo un periodista que ha dedicado varias décadas de su vida a estudiar la Revolución Francesa. Posee una impresionante biblioteca privada que ha ido pacientemente aumentando con publicaciones y periódicos originales de la época.   Interrogado sobre la influencia que tuvo la crisis económica y la escasez de alimentos sobre el levantamiento popular de 1789, responde: "Coincido con la tesis de que la Revolución Francesa fue consecuencia de la crisis. Si el Antiguo Régimen hubiera sido capaz de reformar las finanzas, no se habrían dado las condiciones para el alzamiento popular. Un historiador francés acaba de recordar que la toma de La Bastilla se produjo en un momento de gran aumento de la deuda pública y de insolvencia del Estado. Pero esta idea es compatible con mi tesis del golpe de Estado posterior".   Paralelismos con la realidad actual Ramírez subraya que "la incapacidad de los gobernantes para solucionar los problemas y dar felicidad a los gobernados termina creando las condiciones para los procesos revolucionarios. Esto es lo que pone mi libro en contacto con la realidad actual. Creo que los paralelismos son evidentes".   La Revolución Francesa degeneró en el terror revolucionario, instigado por el Comité de Salvación Pública. ¿Fue inevitable la violencia, como argumentaba Robespierre? Pedro J. Ramírez responde que no toda revolución tiene que acabar de forma violenta y pone como ejemplo el proceso de independencia de EEUU.   "Robespierre era una personalidad compleja, que se debatía entre el respeto a la ley y la insurrección. Terminó inclinándose por la segunda opción con la coartada de que era lo que quería el pueblo. Pero el pueblo al que invocaba era una minoría. Robespierre defendía a la vez el terror y la virtud o, mejor, el terror al servicio de la virtud, lo que desembocó en una orgía de violencia", afirma Ramírez.   Sobre el papel de la prensa, señala que "fue el primer momento de la Historia en el que el periodismo jugó el doble papel de ser fuente de conocimiento y a la vez una palanca para movilizar a la sociedad. Cada bando tenía sus publicaciones, que enardecían a las masas del momento. Podemos decir que eran el twitter de entonces".