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Foro Catalunya en EXPANSIÓN

El encuentro contó con la asistencia del ministro de Exteriores, José Manuel García-Margallo, quién manifestó que el día posterior a las elecciones catalanas será necesario buscar el consenso.

Ante un debate salpicado por los "sentimientos" y las emociones, el ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación, José Manuel García-Margallo, se mostró partidario este miércoles de "analizar las ventajas y los inconvenientes" de una eventual declaración unilateral de independencia de una forma más sosegada y también defendió una manera de hacer política basada en el diálogo.Ésta es la receta que trazó ante el desafío soberanista, con la convocatoria este domingo de las elecciones catalanas más trascendentales de la historia contemporánea.
 
Frente a las tesis de los separatistas, que en buena parte se basan en el agravio que sufre Cataluña en inversión en obra pública y a nivel financiero, García-Margallo expresó en la séptima edición del FORO CATALUNYA EN EXPANSIÓN que hay margen para revisar el actual modelo de financiación de régimen común, aunque no es algo que se baraje para el corto plazo.
 
Impacto socioeconómico
 
Junto al financiero, el otro gran pilar del discurso de Margallo fue exponer las consecuencias negativas que tendría a nivel político y económico una secesión unilateral. Para él, es evidente que una eventual Cataluña independiente saldría de la Unión Europea y de la eurozona, y su reconocimiento por parte de la comunidad internacional tendría "un porvenir escasísimo".
 
La secesión unilateral tendría unos efectos desastrosos. Entre ellos, citó el regreso de aranceles y la reducción del comercio exterior por el "efecto frontera". Además, al salir de la eurozona, las entidades financieras no tendrían liquidez, con lo que habría un "corralito inmediato", lo que afectaría a las grandes empresas pero también a las pymes.  
 
Estos pronósticos económicos también tendrían unas graves consecuencias sociales. La caída de la actividad económica repercutiría en los ingresos de la administración, que debería hacer más recortes. Vio peligrar la prestación de los servicios públicos, auguró que las pensiones caerían "entre un 39% y un 44%", y además, pronosticó que el paro podría duplicarse, "del 19% al 37%, convirtiendo a la república independiente de Cataluña en el país con mayor tasa de paro del mundo".
 
Más allá de hipótesis, lo que Margallo aseguró tener muy claro es que hay que dialogar."El día 28 tendrá que haber gente que hable de un lado y del otro", concluyó el ministro. Su predisposición fue bien recibida por parte de los ponentes del foro, aunque consideraron que esta declaración de buenas intenciones por parte del Gobierno de Mariano Rajoy llega tarde.
 
"La situación actual sólo la vamos a resolver con la voluntad de rectificar los errores cometidos en el camino por ambas partes", certificó el catedrático de Economía de la Empresa de la UB Ramon Adell.
 
Proponer "alternativas"
 
Frente al independentismo, Adell vio necesario plantear a los catalanes "argumentos" y "un proyecto" que ilusione. Ello pasa por ofrecer "alternativas" a una sociedad "que tiene motivos de insatisfacción por un diferencial fiscal, por un coste incremental de los servicios", pero también por el "error político" que supuso la sentencia del Tribunal Constitucional (TC)que en 2010 recortó el Estatut, que cuatro años antes había sido refrendado por el pueblo catalán. 
 
Pero, ¿ha sabido el Gobierno central reaccionar a tiempo? ¿Qué ha fallado para que en cinco años el independentismo se haya disparado entre la ciudadanía, según las encuestas? ¿Se debe a cuestiones racionales, o un debate donde sólo se pone el foco en lo sentimental? ¿Quién se equivoca: los secesionistas, los constitucionalistas o hay errores por parte de todos?
 
En opinión de Juan Torras, socio director de Egon Zehnder Barcelona, "desde Madrid no se ha entendido el problema de Catalunya" y también "no ha habido el más mínimo interés", y ahí radica una parte del problema.
 
No es un error reciente, sino "histórico", y se refleja en el autogobierno, pero también en otros ámbitos como "la lengua, la cultura y las formas de hacer". "Agradezco al señor ministro esa predisposición" a hablar pero llega "deprisa y corriendo", concluyó Torras.
 
Según el presidente de Edhasa y del Gremio de Editores de España, Daniel Fernández, "se necesita una aproximación sentimental articulada". "Es complejo, es difícil de hacer, pero hay que decir: no se vayan, que les queremos", algo que echó en falta en el actual discurso del Ejecutivo de Mariano Rajoy.
 
También apeló a un mensaje con contenido afectivo el presidente de Unidad Editorial, Antonio Fernández-Galiano. "Hay una cuestión de fondo que está en el terreno de los afectos, de las emociones, de los sentimientos, y acertar en eso, me temo que va a resultar clave".
 
Ante todas estas intervenciones, Margallo aseguró que es evidente que la discusión no es únicamente racional, sino que también tiene componentes de afectividad. "Si en el resto de España no hubiese una enorme preocupación y un enorme cariño hacia Cataluña, este problema se podría resolver diciendo que cada uno que siga su camino y asunto terminado"
 
Además de los sentimientos, durante el coloquio también estuvieron muy presentes las finanzas de la Generalitat y, muy especialmente, las consecuencias de una ruptura a nivel económico.
 
Las actuales fortalezas 
 
García-Margallo recalcó en varias ocasiones que "los costes de la secesión serían muy importantes" y recordó que, a día de hoy, "incluso después de la crisis, la situación de Cataluña es mejor que el resto de comunidades autónomas".
 
"Es la primera en PIB, tiene una renta per cápita que es el 120% de la media nacional, tiene una tasa de ocupación superior al promedio, una tasa de paro inferior, y unos salarios infinitamente más altos", explicó. Además, "es la primera en exportaciones, en importaciones y en turismo, y la segunda en inversión directa".
 
En infraestructuras, los datos oficiales evidencian que es una "leyenda urbana" el "agravio" que denuncian los independentistas, ya que, según sus cifras, es la segunda autonomía en "stock de inversión pública".
 
"Hay que revisar el sistema de financiación pero tampoco conviene exagerar diciendo que ha habido una discriminación importante", diagnosticó el ministro, quien aseguró que los "problemas" que ha creado el modelo actual "han sido muy compensados desde la Administración central" mediante el Fondo de Liquidez Autonómica (FLA), el Plan de Pago a Proveedores y las ayudas a las entidades financieras.
 
También vio inviable el concierto porque "no se da en ninguna Hacienda federal del mundo" y tildó de "residuo del Siglo XIX" el modelo foral.
 
Esta apreciación la compartió el presidente de Ercros, Antoni Zabalza, que consideró que el concierto económico es "feudal". "La existencia del cupo es un elemento de inestabilidad. Es probablemente lo que está en el origen de todo este malestar que se ha ido generando en Cataluña", agregó.
 
Por esta razón, Zabalza defendió que "estén correctamente financiados" todos los niveles de administración: "El autonómico, por descontado; el municipal, también, y naturalmente, el estatal". Precisamente, la propuesta que expuso Margallo va en este sentido.
 
Según el jefe de la diplomacia española, una de las dificultades del sistema actual es que "privilegia el gasto". "En vez de repartir la recaudación de los impuestos, repartamos los impuestos", aseguró el ministro, quien también se mostró partidario de que el Estado, como garante de la "estabilización y redistribución", garantice un mismo "nivel de prestación" de los servicios esenciales. Así, debería velar para que hubiese una "igualdad absoluta en toda España" en "educación, sanidad y servicios sociales".
 
El ponente de la Constitución y presidente de Roca Junyent abogados, Miquel Roca, lamentó que el principal argumento para rechazar un pacto fiscal para Cataluña sea que no figure en la Constitución, a diferencia de País Vasco y Navarra, que son explícitamente citados. "Si es la solución, me parecería muy poco inteligente que, invocando lo que ocurrió en 1978, no se aplique ahora".
 
Lengua y cultura
 
Si García-Margallo puso en valor el apoyo financiero del Estado a la Generalitat, también vio erróneo afirmar que el Gobierno central da un mal trato a la lengua y cultura catalanas. "Nunca han tenido las posibilidades de expansión que tienen ahora. El Instituto Cervantes ha realizado un sinfín de actividades de promoción", afirmó.   Esta afirmación fue rebatida. Miquel Roca declaró: "Cualquier museo de Madrid recibe, proporcionalmente, muchísimo más que cualquier museo de Cataluña", quien consideró que la afirmación del ministro "no es verdad".
 
Roca también lamentó que el ministro minimizase el recorte del Estatut por parte del Tribunal Constitucional (TC). Por el contrario, Margallo dijo que la sentencia "anuló sólo 14 artículos y ninguno con una enorme transcendencia". "Explíquenme cuál fue aquella agresión", agregó. En cambio, Roca recordó que "a instancias del PP" se reprodujeron "literalmente" preceptos que el TC anuló en Cataluña a otros Estatutos reformados, como el andaluz, el valenciano y el balear, que siguen vigentes. "Si no hay motivo de agravio, yo me visto de lagarterana", concluyó.
 
Ante estas palabras, Margallo recordó que los datos oficiales ponen de manifiesto la fortaleza de la economía catalana pese a la crisis. Admitió que el sistema de financiación actual es "muy malo", por lo que puede mejorarse, pero rechazó un modelo "bilateral".
 
El presidente de Seeliger & Conde, Luis Conde, consideró que ante las demandas soberanistas, el Gobierno central debería haber movido ficha. "¿Por qué no se ha hablado de la bicapitalidad entre Barcelona y Madrid?", se preguntó Conde, quien dijo que Cataluña podría acoger ministerios y también el Senado. "Hay un problema, y se debe gestionar", concluyó el empresario, que añadió: "¿Por qué el presidente del Gobierno no ha querido meterse en el tema del diálogo?".
 
La mayoría de los ponentes consideraron que pese al auge del soberanismo, sigue habiendo más catalanes que rechazan la secesión, y el Estado debería ofrecerles soluciones. "Hay un 30% -de población- que no la vas a convencer de ninguna manera, pero hay entre un 15%-20% que aún es convencible", opinó José García Montalvo, profesor de Economía de la UPF.
 
Torras destacó que hay una parte del electorado potencial de Junts pel Sí y la CUP que no es independentista, pero se inclinará por estas formaciones porque cree que así conseguirá algo mejor para Cataluña dentro del Estado. También hizo hincapié en que "no es verdad que sólo sean pequeñas empresas las que estén apoyando el tema soberanista".
 
En otro orden de cosas, el ministro volvió a advertir que una declaración unilateral de independencia dejaría a Cataluña aislada internacionalmente. Estaría fuera de la UE y necesitaría el apoyo de 9 de los 15 estados que forman el Consejo de Seguridad de la ONU.
 
De todos ellos, cinco son permanentes "y a ninguno de ellos le divierten estas cosas". Así ocurre con los Estados Unidos y Francia -cuya Constitución recoge el "principio de indivisibilidad de la República". "A Rusia tampoco le entusiasman estos temas, teniendo Chechenia y las repúblicas caucásicas"y "China tiene sus problemas: tiene Hong Kong, Xinjiang, Tíbet y Taiwán".
 
Sin precedentes
 
Margallo recordó que "la última vez que un Estado intentó ser reconocido en la ONU fue Palestina, en diciembre del pasado año. "No logró los 9 votos necesarios", recordó. Aunque tenga 130 reconocimientos internacionales, no vio alcanzado su objetivo.
 
Tampoco lo han logrado la República Árabe Saharaui Democrática, pese a que tiene 40 reconocimientos;Osetia y Abjasia, que se separaron de Georgia en 2008, y Transnistria, que proclamó su independencia unilateral respecto a Moldavia hace 15 años. "Los casos más recientes son Lugansk y Donetsk", regiones de Ucrania de mayoría rusa, donde se convocaron referéndos independentistas, que "no están reconocidos ni siquiera por Rusia", agregó.
 
Además, el ministro sostuvo que hay que tener muy claro que la legislación internacional "consagrada" ampara el derecho de autodeterminación "solamente"en tres casos: "territorios coloniales, territorios ocupados militarmente y territorios en que se niegue a sus habitantes el ejercicio de los derechos y las libertades básicas", y ninguno sirve para el caso catalán.
 
Según la ley, el 27-S no son unas elecciones plebiscitarias, por lo que reprochó a los independentistas que las equiparen a un referéndum, y lamentó que Junts pel Sí quiera impulsar su hoja de ruta si logra la mayoría de los escaños, pero no de los votos.
 
Tras este domingo, Margallo defendió el diálogo y recordó que éste siempre ha sido su "estilo de hacer política". En este sentido, el catedrático de historia de la Universitat Pompeu Fabra (UPF) Josep Maria Fradera le hizo un recordatorio: "La partida de verdad se va a jugar después de estas elecciones, y antes de las siguientes". O sea, en las generales.   Por todo ello, el editor Daniel Fernández fue claro: "La batalla durará muchos años y habrá que cambiar muchas cosas". Pero, antes, el Estado debe hacer una "aproximación sentimental articulada". Éste es el reto, aunque primero los electores deben votar este domingo. Y hacerlo con la cabeza y con el corazón.