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El amor entre Ava Gardner y Luis Miguel Dominguín

La conocida periodista Nieves Herrero presenta en Madrid su novela histórica 'Como si no hubiera un mañana', editada por La Esfera de los Libros, que relata la historia de amor entre la actriz el torero.

​La conocida periodista y escritora Nieves Herrero presentó su nueva novela histórica Como si no hubiera un mañana, la historia de la pasión entre la actriz Ava Gardner y el torero Luis Miguel Dominguín, en un multitudinario acto celebrado en la Sala Alegoría de Madrid. Numerosos amigos del mundo de la comunicación y la cultura se reunieron para celebrar el bautizo de la obra publicada por La Esfera, como la delegada del Gobierno en Madrid, Concepción Dancausa, los periodistas Mercedes Milá, Jaime Peñafiel, Inés Ballester, Irma Soriano y Paloma Gómez Borrero; las cantantes Karina, Charo Reina y Mari Ángeles de Camela; los actores Andoni Ferreño, Andrés Pajares y Belinda Washington, el torero Jaime Ostos, el deportista Fernando Romay, el músico Luis Cobos e incluso el Padre Ángel de Mensajeros de la Paz, entre otros. Y el periodista Carlos Herrera, la diseñadora Paola Dominguín, hija del protagonista de la novela, y el torero Miguel Abellán fueron los padrinos de la velada.  
 
Una emocionada Nieves Herrero comenzó su discurso recordando a Jesús Hermida, fallecido el pasado mes de mayo, a quien dedica su novela. «Su muerte me dejó seca, no podía escribir y por eso me retrasé un poco en la entrega del texto a la editorial. Pero él ha estado ahí siempre y por eso me ha salido un libro muy optimista». La autora comentó que creyó que sería más fácil de escribir sobre los 50, «pero ¡qué trampa! Me ha costado muchísimo».  
 
 Como si no hubiera un mañana es la historia de «dos grandes números 1, en el cine y en las plazas de toros, que soñaban con ser personas corrientes y que estaban solos pese a estar rodeados de gente», explicó. Si hubo dos amantes apasionados, dispuestos a vivir el momento y entregarse sin doblez alguno al deseo, esos fueron Luis Miguel Dominguín y Ava Gardner durante 1953 y 1954. Dos mundos apasionantes y distintos unidos por la atracción irrefrenable; dos espíritus solitarios dispuestos a encontrar el amor amando. Nunca un hombre y una mujer fueron tan libres y, a la vez, tan encadenados a una pasión.  
 
«Solo entiendo una forma de enfrentarme a la vida: de frente, plantando cara a los miedos». Con esta frase de Luis Miguel Dominguín, mientras se proyectaban imágenes de los protagonistas de la novela y sonaban canciones de Sinatra, finalizó su intervención Nieves Herrero, quien lucía un diseño de Alejandro de Miguel con chaqueta de torero en honor a Dominguín y vestido de raso azul por Gadner.  
 
Carlos Herrera, haciendo referencia a la concienzuda forma de trabajar de su colega y amiga, comentó que la novela de Herrero es el «retrato de una década prodigiosa». «Las mujeres estaban elegantes, lindas y hermosas. Nunca después la mujer española ha vuelto a estar tan guapa como entonces. No existían los paparazzi y Ava Gadner podía venir a Madrid y ser un pájaro suelto. Una mujer de 30 años esplendorosa llega a lo que ahora sería la capital de Tanzania, conoce en una recepción a un torero que era el número uno no solo en las plazas de toros sino por su personalidad fuera de ellas. Dos imanes que se atrajeron. Ese lazo perfecto es el que narra Nieves», sentenció marchándose de la mesa "a la torera".  
 
Paola Dominguín, por su parte, comentó que se sentía muy satisfecha con cómo la periodista ha plasmado la figura de su padre: «La felicito, no le puedo reprochar nada, me ha descubierto una faceta de mi padre que nunca conoceré directamente. Además, debo decir que es muy fiel al plasmar los acentos de los personajes. Yo conocí a muchos y los reconozco perfectamente en los diálogos». Como si no hubiera un mañana termina cuando Luis Miguel Dominguín conoce a Lucía Bosé y su hija sentenció que «Ava era guapa, pero mi madre no tenía nada que envidiarle, como se puede ver en las bonitas fotos del libro».  
 
El torero Miguel Abellán, también de familia taurina, destacó las innumerables anécdotas que hay en el libro sobre el mundo de los toros, comenzando por el 17 de mayo de 1949, en la Monumental de Barcelona, cuando Dominguín levantó el dedo índice proclamándose número 1 y demostró con esa faena que lo era. O los episodios de las cacerías con Franco y las travesuras del fotógrafo Canito que "robaba" perdices al dictador.