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VI jornada Viaje a través del cancer de mama

Avances científicos, nuevos tratamientos y la importancia de la alimentación fueron algunos de los temas que se trataron en la 'VI jornada Viaje a través del cáncer de mama' organizada por YO DONA.

Contenedores rosas para reciclar vidrio, pequeñas botellas del mismo color de agua mineral, tres maceteros adornados con el lazo representativo del cáncer de mama... Este año, el escenario del auditorio Reina Sofía del Hospital Universitario Sanchinarro donde se celebró el seminario sobre esta enfermedad que contó con el patrocinio de Novartis, y la colaboración de Celgene, Ecovidrio, Eisai, Palex, RevitaLash, Roche, Sojasun y HM Hospitales no parecía el de una jornada científica al uso, más bien, y como dijo José Luis de la Serna, patrono de la Fundación de Investigación HM Hospitales, un debate entre amigos. La idea era "deliberar de manera abierta, sin diapositivas ni power points", dijo. Y el objetivo se alcanzó con creces: hubo risas, aplausos entusiastas, muchas preguntas del público a los ponentes y, sobre todo, información valiosísima que sirvió para "refutar falsas creencias y eliminar temores", como anunció la directora de Yo Dona, Marta Michel.
Otro de los fines era poner de relieve la importancia del aspecto emocional en esta enfermedad, de lo que se habló, y mucho, porque "hay que evitar", dijo Marta Michel, "caer en lo que algunos médicos reconocen que les pasa: ‘tratar muy bien la enfermedad pero muy mal al paciente’". Por eso, además del aspecto clínico se abordaron temas tan importantes como el estilo de vida, el estado emocional y un asunto relegado en los tratamientos: el sexo. Laura García Estévez, jefa de la Unidad de Mama del Hospital Universitario HM Sanchinarro, aseguró que para plantar cara al cáncer es importantísimo seguir unas determinadas pautas de estilo de vida.
"Tenemos la tecnología para conocer bien qué tumor se padece" Montse Muñoz En cuanto a la investigación clínica y futuro en el cáncer de mama se habló de la neoadyuvancia, o tratar el tumor antes de la cirugía. Tal y como explicó Ana Lluch, catedrática de Oncología Médica del Hospital Clínico de Valencia, "consiste en aplicar quimioterapia a la paciente nada más diagnosticarla para reducir el tumor a la mínima expresión antes de extraerlo. Esta técnica se utilizaba hace tiempo con quienes tenían tumores muy grandes y extendidos, pero hoy se hace siempre que es posible porque aplicándola, en seis meses podemos decir, con bastante seguridad, cómo se va a comportar la enfermedad. Estos tratamientos reducen tanto el tumor que, cuando se extrae, no queda ni rastro de él en la mama. Es algo importantísimo, significa que la paciente ya no tiene cáncer, es lo que se denomina respuesta patológica completa. Y en un futuro estoy segura de que no necesitaremos ni operar".
Gracias al desarrollo de la denominada medicina de precisión, el tratamiento también es cada vez más personalizado. "Según aumenta lo que sabemos de la biología del tumor y de la célula, van apareciendo más procedimientos dirigidos a las características especiales de las células tumorales: es la medicina personalizada. Por eso la información biológica es imprescindible para dirigir la cura y hacerla diferente en función de cada paciente", explicó Montse Muñoz, directora de la Unidad de Mama del Hospital Clínico de Barcelona. "Tenemos la tecnología para conocer bien qué tumor se padece y, aunque nos faltan algunos pasos a la hora de obtener más tratamientos y dirigirlos de forma específica, contamos con aproximaciones muy interesantes. Una de ellas es que si conocemos bien la biología de un tumor, gracias a los test genómicos o genéticos, podemos saber con bastante tranquilidad que una paciente no necesitará quimioterapia y decir esto ¡es decir mucho!".
Otro avance médico del que se habló son las biopsias líquidas: "Se trata de una extracción de sangre con la que podremos detectar células tumorales y saber si una paciente tiene una probabilidad alta de sufrir una recaída. Ya se está haciendo e intentamos poner en marcha esta tecnología en muchos hospitales de España, aunque todavía no puede practicarse de forma rutinaria", explicó Lluch, que señaló que esta prueba terminaría con los TAC, radiologías, marcadores tumorales y otros exámenes que se utilizan hoy en día.
Jorge Camarero, de la Agencia Española del Medicamento, puso en evidencia la dificultad para costear los fármacos desde la Administración, pero aseguró que en España "los grandes tratamientos alcanzan a todos". "Lo que tenemos que intentar", continuó, "es acortar los tiempos desde que se autoriza un fármaco hasta que llega al mercado".
Mucha importancia tiene también, a la hora de enfrentar la enfermedad, el estilo de vida. Sobre ello habló Ricardo Cubedo, oncólogo del Hospital Puerta de Hierro de Madrid: "Bastantes de los consejos que se dan para mejorar las expectativas del cáncer de mama carecen de una evidencia científica clara. En lo que sí la hay es en la relación entre la dieta mediterránea y su repercusión en las enfermedades cardiovasculares. Parece que seguir este tipo de nutrición y luchar contra la obesidad mejorará las expectativas de no sufrir cáncer, no recaer y de que te vaya mejor si lo tienes", señaló.
"Los grandes tratamientos alcanzan a todos" Jorge Camarero En cuanto a la dieta mediterránea, Cubedo hizo un inciso para puntualizar qué se entiende por esta: "¿Qué es en concreto?, ¿el tomate, las crucíferas, el bajo contenido en sal y en grasas, la cantidad calórica? A día de hoy las tres claves de esta dieta son la cualidad de los aceites (de oliva), la baja cantidad de sal de los alimentos procesados y una cantidad calórica global menor que otras". Y, dada la cantidad de preguntas que hizo el público con respecto a este tema, dejó muy claro que no hay absolutamente ningún alimento contraindicado, ni siquiera el azúcar. Elena Hernández, oncóloga de HM Hospitales, animó a hacer deporte porque mejora mucho la calidad de vida de las pacientes, incluso los síntomas relacionados con el tratamiento, como el cansancio. Patricia Ingelmo, entrenadora personal, afirmó que bastaría con "ejercicios sencillos. Por ejemplo subir por las escaleras en lugar de coger el ascensor, ir al trabajo caminando o en bici, si es posible, y practicar alguna disciplina accesible. Lo mejor es empezar con 20 minutos e ir poniéndose metas reales".
El doctor Cubedo también explicó que "es cierto que la ansiedad crónica tiene efectos mesurables sobre algunos aspectos del sistema inmunitario, y que existe una relación entre la inmunidad y el cáncer. Sin embargo, deducir de ello que el estrés produce cáncer no es más que una suposición que no está avalada por la evidencia".
"Hay que mantener una comunicación constante con la pareja" Áurea Esparza Y por último, pero no menos importante, se habló de sexo en una mesa redonda titulada 50 sombras en el cáncer de mama. Yolanda Fernández, directora de la Unidad de Mama del Hospital Clínico de Asturias, señaló que los tratamientos tienen efectos secundarios sobre la sexualidad. "Hay que verbalizarlo, la pareja debe ir a la consulta y la mujer que se esté tratando tiene que saber que no hay que pagar con la vida sexual el peaje de la enfermedad". La ginecóloga María Cheguerini explicó que los tratamientos provocan efectos secundarios como la pérdida de elasticidad de los tejidos o la caída del cabello, que afectan a la autoestima, algo que se une a otros cambios, como irritabilidad o insomnio, que afectan a la apetencia. Cristina Fernández-Durán e Isabel Troyano, dos pacientes de cáncer de mama, contaron las técnicas que ellas han utilizado para superar estos problemas. "Para mí el sexo es de lo poco que puede rebajar el estrés", afirmó Cristina, que habló sin tabúes de los obstáculos y complicaciones físicas que provocan los tratamientos. Para paliarlos, sugirió acudir a una tienda especializada en aparatos sexuales y dejarse llevar. Isabel, por su parte, aconsejó "hablar mucho con la pareja, ponerlo en común. Yo tardé un par de días en mirarme al espejo, pero hay que arreglarse, sentirse atractiva y no pretender grandes cosas: disfrutar simplemente con el roce, probar a tener sexo sin penetración, ver películas o series que te eleven un poco la moral y te predispongan, dormir sin ropa o acudir a un terapeuta, porque pueden echarte una mano".
Áurea Esparza, psicóloga experta en pareja de HM Hospitales, también apuntó la comunicación como una de las claves para afrontar la sexualidad durante la enfermedad: "Hay que mantener una comunicación constante con la pareja. Cuando se tiene miedo y estrés se producen altibajos en la líbido y generalmente se pierde el deseo sexual, aunque hay unas pocas personas a las que les aumenta, pero es preciso mantener la intimidad física, sentir la cercanía de la pareja sin necesidad de llegar al acto sexual. Está comprobado que reduce los niveles de ansiedad y depresión. Es cierto que muchas relaciones se rompen después de que la mujer pase la enfermedad, y que atribuyen el fracaso en su matrimonio al cáncer, pero está comprobado que no se producen más separaciones que en parejas que no han pasado por la misma situación".