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Foro XX Aniversario de EL MUNDO de Catalunya

El conseller de Empresa i Ocupació, Felip Puig, recalcó ayer en el Foro 'XX Aniversario del nacimiento de EL MUNDO de Catalunya' el dilema sobre la crisis de confianza y el Estado del Bienestar.

​Entre los eventos organizados para conmemorar el XX Aniversario del nacimiento de EL MUNDO de Catalunya ayer tuvo lugar, en Torre Telefónica de Barcelona, una jornada de reflexión sobre 'Cataluña en 20 años: 1995-2015'. El encuentro se desarrolló con una mesa redonda sobre el desarrollo económico de la comunidad en estas dos últimas décadas y un debate entre algunos de sus protagonistas: el ex alcalde de Barcelona, Jordi Hereu, y el chef del Celler de Can Roca, Joan Roca.  
 
Fue destacable, además, la presentación del conseller de Empresa i Ocupació, Felip Puig, encargado de inaugurar la sesión que abrió el director de EL MUNDO de Catalunya, Álex Sàlmon. En su intervención, de gran enjundia política, el conseller Puig no rehusó abordar los asuntos polémicos, como es habitual en él, y acabó identificando la «crisis de Estado» como uno de los peligros que acechan a la recuperación económica.  
 
El conseller de Empresa i Ocupació, uno de los miembros del Govern más crítico con los acercamientos de Convergència a la CUP, esquivó la actualidad de las negociaciones pero no eludió hacer algunos comentarios de fondo sobre la situación política.  
«Tenemos aluminosis en el Estado, el Estado que reconstruimos hace menos de 40 años», aseguró. Y añadió: «¿Qué nos ha pasado para pasar del Llibertat, Amnistia, Estatut d’Autonomia que se gritaba en las calles a la reivindicaciónde la independica?. Hay cosas que no se han hecho bien. Algo se ha roto, y hay que reescribirlo, recomponerlo, creer en la democracia».  
 
En su opinión, «sólo desde la afección voluntaria se podría reconstruir» lo dañado. «Por la vía de la imposición no se reconstruirá nada», añadió. En su repaso al pasado, el conseller defendió el Pacto del Majestic entre CiU y PP de 1996 como «el último buen pacto político».  
 
Esta «crisis de Estado» es uno de los tres principales problemas que Puig identifica. Los otros tres son las dificultades de dejar atrás un modelo económico anquilosado, un «insostenible» Estado del Bienestar «que se debe revisar» y la crisis de confianza vinculada con el desprestigio de la política.  
 
Preguntado por Álex Sàlmon acerca de la inquietud del sector empresarial por el proceso independentista iniciado en Cataluña, Puig respondió: «Se integra razo- Las causas son múltiples, muy repartidas. No se pueden atribuir estrictamente a  Artur Mas. Hoy por hoy hay mucho debate mediático y político pero la economía real sigue girando razonablemente bien y estable».  
 
Los participantes en la mesa redonda posterior parecieron darle la razón. Víctor Menéndez (director de banca comercial de Santander España), Kim Faura (director general de Telefónica en Cataluña, Comunidad Valenciana, Baleares y Murcia), Juan Andrés Díez de Ulzurrun (director general de Ingeniería de Enagás) y Carlos González (subdirector general y responsable del área comercial y banca seguros de Nationale-Nederlanden) se mostraron optimistas con respecto a la evolución de la economía catalana y española.  
 
Los repasos respectivos de los cuatro a las empresas y los sectores que representan desembocaron en esa conclusión. Pero todos reconocieron también las dificultades de los últimos años. De hecho, todos se mostraron de acuerdo en dividir las dos últimas décadas en dos fases antitéticas: los diez primeros años esplendorosos en lo económico y los siete u ocho últimos muy negativos.  
 
«Los SMS llegaron a representar el 15% de la facturación móvil. Hoy son cero. Hemos seguido invirtiendo pese a la crisis», decía, a modo de ejemplo de cómo han evolucionado las nuevas tecnologías, Kim Faura.  
 
Mientras que González, de Nationale-Nederlanden, insistía en «poner al cliente en el centro de todo» como filosofía de su compañía y anunciaba una importante expansión en Cataluña en los próximos años, Menéndez, del Santander, incidía también en ese objetivo: «Estamos invirtiendo en tener más y mejores relaciones con los clientes. Y en que el círculo virtuoso exista».  
 
En cuanto a Díez de Ulzurrun, subrayó la importancia de la internacionalización de Enagás para superar la crisis: hoy tienen proyectos de importancia en, por ejemplo, México, Chile y Perú. Y planteó la necesidad de mejorar en el ahorro energético para ganar competitividad en los costes de la factura.