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Foro Catalunya en EXPANSIÓN

Los ponentes de la octava edición del Foro Catalunya, organizado por EXPANSIÓN, apoyan una nueva votación en Cataluña, pero no un referéndum independentista.

​Posibilitar que los catalanes voten, pero no sobre si apoyan o rechazan una eventual independencia unilateral de Cataluña, sino para que validen un nuevo “acuerdo” con el Estado, que les ofrezca un mayor reconocimiento a su “singularidad” y una notable mejora de su financiación. Es la propuesta que los socialistas ponen sobre la mesa en estas campaña de las elecciones generales y que el pasado jueves expuso la cabeza de lista del PSC por Barcelona, Carme Chacón, en la octava edición del foro Catalunya en EXPANSIÓN.  
Ante una “Cataluña completamente partida en dos” y “socialmente empobrecida”, y un Gobierno central que ha obviado sus “responsabilidades”, la exministra de Vivienda y Defensa en los gobiernos de José Luis Rodríguez Zapatero defendió pasar página a estos últimos años, marcados por el debate soberanista y el fuego cruzado entre ambos Ejecutivos. Para superar la situación, consideró que la mejor forma es un modelo de Estado federal y que así quede avalado mediante una reforma de la Constitución de 1978.  
Según Chacón, ni el presidente de la Generalitat en funciones, Artur Mas, ni el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, han estado a la altura y no les ve en condiciones de encarar esta nueva etapa. Vio necesario que una “nueva generación” de políticos dé el paso y materialice un cambio, y acometa una batería de “reformas” que deben ponerse en marcha en la próxima legislatura, y que deben ser fruto de consensos a nivel político, social y económico.  
“No arreglaremos Cataluña hasta que no haya un cambio de gobierno en España”, concluyó la exministra socialista, quien echó en cara a Mariano Rajoy sus “cuatro años de inmovilismo, de incomprensión y de falta de diálogo”.  
Chacón hizo un balance negativo de la legislatura que ahora finaliza: “Lo que iba a ser una crisis económica se ha convertido en una durísima crisis social, una crisis de legitimidad de las instituciones y una crisis territorial de magnitudes fuera de lo común”.  
Buena parte de las intervenciones de los participantes en el foro lamentaron el enquistamiento de la actual situación política. El presidente de Seeliger y Conde, Luis Conde, coincidió con Chacón y dijo que, entre el Estado y la Generalitat, “ha habido una falta absoluta de diálogo”. “No se ha querido tener, no ha interesado, ni a unos ni a otros”, reprochó.  
Para el catedrático de la Universitat de Barcelona (UB) Ramon Adell es urgente dar un vuelco a este diagnóstico. “Sin estabilidad no hay crecimiento y Cataluña no puede permitirse mucho más tiempo sin ella”.  
El abogado Heribert Padrol vio fundamental hacer un buen diagnóstico de la situación, por lo que no hay que reducir el debate soberanista a una “cuestión puramente coyuntural” y a un “suflé”. Según dijo, hay una amplia mayoría de ciudadanos en Cataluña que piden votar, como ponen de manifiesto las encuestas, y ante estos datos, los políticos tienen que poner soluciones.  
EL PAPEL DEL PSOE  
Para dar un giro de 180 grados a esta situación, Chacón pidió reformas, y consideró que el PSOE es, de acuerdo con su trayectoria histórica y sus propuestas de futuro, el partido que mejor capacitado está para liderar estos cambios y esta nueva etapa.  
“Reivindico el socialismo democrático, que dice que gracias a las reformas internas sobreviven los organismos y los sistemas”, y ello debe traducirse en un gran acuerdo que haga posible una puesta al día de la Constitución de 1978.  
Para Chacón, el federalismo es una asignatura pendiente desde la Transición, aunque recordó que la actual Constitución ya ofrece una vía que puede ser útil para afrontar el debate territorial: la diferencia entre nacionalidades y regiones.  
“UNIDAD CON DIVERSIDAD”  
“No es casualidad que la forma de Estado más extendida en todo el mundo sea el sistema federal”, y la exministra atribuyó este hecho a que “tiene la capacidad de aunar unidad con diversidad”, con “trazos” que se adapten a los diferentes territorios.  
Resumió las virtudes del federalismo en cuatro principios, que empiezan todos por la misma letra: “Reconocimiento, representación, reglas claras y recursos” suficientes para todas las administraciones. Todos ellos deben ser la base de un nuevo sistema institucional.  
El nuevo encaje de Cataluña debería ser fruto de un acuerdo político, pero validado por la ciudadanía, mediante un referéndum. Fue lo que ocurrió hace nueve años, con la reforma de Estatut de 2006, texto que luego el PP recurrió ante el Tribunal Constitucional (TC) y que fue recortado, hace cinco años. Desde entonces, ya ha habido cinco grandes manifestaciones a favor de la ruptura.  
La votación que Chacón propuso causó un amplio debate. El expresidente de Applus+, Joaquim Coello, recalcó: “Sin un referéndum, el problema no se resolverá”. Eso sí, dijo que los catalanes no deberían elegir entre aceptar o rechazar la independencia, sino que hay que ofrecer encima de la mesa una alternativa a ella, aunque todavía no se sabe “cuál es”.  
“Hay que votar pero después, ¿qué?”, se preguntó el profesor de Economía de la Universitat Pompeu Fabra (UPF) José García-Montalvo, quien pronosticó que el escenario que se abriría tras esta cita con las urnas no va a ser “mucho mejor que el actual”. “Incluso lo veo peor”, destacó. Por esta razón, pidió más concreción sobre qué mayorías se formarían.  
“CULTURA FEDERAL”  
El catedrático de Economía y profesor del IESE, Xavier Vives, recalcó que tanto en Cataluña como en el resto de España, se habla mucho de reformas. Sin embargo, hasta ahora se han hecho “muy pocas”, y pidió más concreciones. “¿En qué aspectos concretos haríamos el país más federal?”, se preguntó.  
Chacón aseguró que la descentralización no es un valor por sí misma, y que debe prestar cada competencia el nivel administrativo que mejor sabe hacerlo. También pidió acompañar los “mecanismos centrífugos” con otros de “centrípetos”.  
Así, defendió desarrollar una “cultura federal”, donde las instituciones del Estado asuman como propia la pluralidad lingüística y cultural y son garantes de la igualdad de derechos en todo el territorio, unas reglas comunes y evitar las duplicidades.  
El sistema debe permitir que los ciudadanos vivan con normalidad sus sentimientos de pertenencia “duales”, pero también las autonomías deben tener “recursos suficientes” para las competencias de sanidad, educación y servicios sociales.  
El federalismo es, para Chacón, la única forma de mejorar el encaje catalán, ya que el derecho a la autodeterminación al que apelan los soberanistas no es posible a nivel internacional porque ni los catalanes son una colonia ni un pueblo oprimido.  
SENADO Y FINANCIACIÓN  
Otra gran baza de la reforma territorial es el Senado. “Actualmente es la institución más cara de España porque no cumple la función que debería acometer”, y defendió remodelarla por completo. En vez de derogarla, como propone Ciudadanos, apostó porque su sede esté en Cataluña y se ocupe de lo que compete a las autonomías.  
Los senadores deberían ser los actuales consejeros autonómicos, quienes tienen la “experiencia” y el bagaje para hacerlo, y además, ello reduciría muy notablemente su actual coste.  
La financiación de las autonomías estuvo presente en el debate. El presidente de Ercros, Antoni Zabalza, dijo que el sistema foral de Euskadi y Navarro resulta “muy incómodo” para los políticos, y “es el origen de muchas cosas que pasan en Cataluña”.  
Chacón instó a los participantes a poner en valor que el modelo del PSOE, ya que ha incorporado el principio de ordinalidad. Éste consiste en que la clasificación de recursos públicos por habitante de las 17 autonomías no varíe antes y después de aplicarse los mecanismos de solidaridad interterritorial. Es una demanda histórica del catalanismo reformista, por lo que señaló que el PSC “ha ganado esta partida”.  
UN DOBLE CAMBIO  
Chacón recalcó en varias ocasiones que ni Rajoy ni Mas están legitimados para impulsar las reformas que necesita España. De Rajoy, cuestionó su “inmovilismo”, y pronosticó que, fruto de su gestión, tras el 20-D “no va haber mayoría absoluta en décadas”.  
También dijo sentir “vergüenza” ante cómo Mas y Rajoy han afrontado los casos de presunta corrupción. Lamentó el SMS que Rajoy envió al extesorero de su partido, Luis Bárcenas, pero también desaprobó las “magnitudes de saqueo” que están tomando las diferentes causas que afectan al expresidente de la Generalitat Jordi Pujol y su familia.  
Chacón manifestó sentir “ridículo” ante los planes rupturistas de Artur Mas y su gestión, que cuestionó con dureza, que pone en juego el futuro de Cataluña y de su economía. Sin embargo, “al dinero no le gusta el ruido”, recordó la candidata, que citó así una frase de Ernest Lluch, exministro y dirigente del PSC que fue asesinado por ETA hace 15 años.  
“Sin estabilidad no hay crecimiento y Cataluña está dando todos los espectáculos posibles”, dijo Chacón, quien se preguntó cuál es el “lucro cesante” del proceso: cuántas inversiones se han perdido por el debate soberanista.   El PP también tiene responsabilidad por el enquistamiento del debate soberanista, y no únicamente porque Rajoy no haya dialogado. Reprochó a los que en 2006 recurriesen el Estatut, y les preguntó qué “plan b” tenían para Cataluña. “¿Cuál era? ¿El choque de trenes?”.  
EL PP DEBE IMPLICARSE  
Chacón consideró que, en la próxima legislatura, cuando empiecen los trabajos de la reforma constitucional, el PP debería participar en ellos. En caso contrario, cometerá un error histórico.  
“Esta derecha que tenemos en España llega tarde a todo”, dijo la exministra, quien puso como ejemplos la postura del PP sobre “el aborto, el divorcio y la ley de matrimonios entre personas del mismo sexo”.   Si el PP rechaza debatir sobre la Constitución y el modelo territorial, pronosticó que se jugará su propia supervivencia, ya que podría acabar igual que la UCD, el partido del expresidente del Gobierno Adolfo Suárez, y que gobernó España hasta 1982. Alianza Popular, el predecesor del PP, ocupó su espacio, y lo mismo podría ocurrir ahora con Ciudadanos.  
LOS PARTIDOS EMERGENTES  
“No arreglaremos Cataluña hasta que no cambiemos la derecha española”, concluyó Chacón, quien instó a Ciudadanos a que “ésta fuese su función”. Sobre las perspectivas del partido de Albert Rivera y de Podemos en el 20-D, dijo: “Bienvenidos sean los nuevos partidos, que también están para quedarse, pero que aporten estabilidad, porque sin ella, no hay crecimiento”.  
Destacó que van a contribuir a que el Congreso se parezca más al Parlament. “Hemos tenido la anomalía de tener entre seis y siete grupos políticos mientras que Castilla-La Mancha seguía teniendo dos”, aseguró. En este punto, Juan Torras, socio de TG-Asesores, destacó que tras el 20-D España avanzará hacia un sistema multipartidista, porque los partidos tradicionales deben saber “convivir con los nuevos”.  
Para Chacón, el PSOE es la única alternativa para afrontar estos retos, porque reúne experiencia y renovación. Dijo que en el 20-D sólo estarán en condiciones de ser presidenciables Rajoy y el candidato del PSOE, Pedro Sánchez, y tanto él como su equipo están comprometidos con el impulso de la agenda reformista.