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III Encuentro Banca Privada

Los diarios EL MUNDO y EXPANSIÓN organizaron este miércoles la III edición del Encuentro Especializado sobre Nuevos Escenarios de Inversión en Banca Privada y Gestión de Patrimonios.

​El auge de las nuevas tecnologías, el cambio de hábitos de los consumidores y las últimas exigencias regulatorias están empujando al sector bancario a una transformación de sus modelos de negocio con la que adaptarse a la nueva realidad del mercado.
Una tendencia de la que no escapa el segmento de la banca privada que ha de enfrentarse a un nuevo escenario de inversión, en un entorno de tipos inusualmente bajos, y a un un nuevo marco regulador –MiFid II– que prima la transparencia y el asesoramiento, frente a la comercialización de productos. Esta fue una de las principales conclusiones a la que se llegó en la III Edición del Encuentro Especializado sobre Nuevos Escenarios de Inversión en Banca Privada y Gestión de Patrimonios, organizado por los diarios EXPANSIÓN y EL MUNDO.
Revolución
La inauguración del evento corrió a cargo de Manuel Conthe, expresidente de la CNMV y presidente del Consejo Asesor de EXPANSIÓN, quien recomendó estar muy atento a las políticas de los bancos centrales que, a su juicio, vienen siendo “llamativamente expansivas desde hace tiempo” y que pueden “suscitar un riesgo a la hora de invertir en activos de renta fija a largo plazo”. Además, alertó de un elemento que “debe preocupar a cualquier inversor, como es la aparición de los cisnes negros”, es decir, sorpresas bursátiles que irrumpen bruscamente en los mercados como ha ocurrido recientemente con Volkswagen y Abengoa.
“Lo que se avecina en los próximos años es una revolución en el sector de la banca privada, no una evolución. La transparencia es el principio, el cliente debe saber qué es lo que puede esperar de ti y cuánto le va a costar”, indicó Alberto Calvo, director de BBVA Patrimonios, en referencia a la entrada en vigor de MiFid II –directiva europea enfocada a proteger a los inversores y fomentar la transparencia y la integración en el sector– que entrará en vigor a partir de 2016. Una nueva regulación que prima el asesoramiento en lugar de la mera comercialización de productos y que requerirá de un esfuerzo por parte de todos los actores implicados para mejorar la calidad de los servicios que se prestan a los clientes. “MiFid II va a proteger más aún al inversor y a regular la figura del asesor financiero, exigiéndole una homologación, una formación continua y el cumplimiento de un código ético”, explicó Joaquín Maldonado, responsable de Banca Privada de Banco Mediolanum. En este sentido, Germán Guevara, director ejecutivo de EFPA Europa, celebró la profesionalización que, a su juicio, traerá la nueva regulación y que redundará en beneficios para el sector. “No es fácil ser asesor financiero, pero hay mucha gente en la calle que actúa como tal sin tener la formación, lo que genera una falta de confianza en el sector”, subrayó Guevara. “Avanzamos a un mercado más transparente y vamos a dar un paso grande en cuanto a la profesionalización del servicio. Habra actores que serán expulsados porque no llegan a ese nivel”, apuntó, por su parte, Hugo Aramburu, director general de Banca Patrimonial de Banca March.
Asesoramiento
Para Carlos García, presidente de Aseafi, el “asesoramiento en España está deficientemente considerado” y cree necesario un cambio cultural para dar el salto al nuevo modelo propuesto por MiFid II. “Deberíamos pasar de tener un modelo de distribución a un modelo de distribución y asesoramiento para que el cliente sea consciente de cuánto dinero se lleva cada actor en las comisiones”, indicó García.
Por su parte, el presidente de Inverco, Ángel Martínez-Aldama, incidió en la necesidad de que los nuevos requisitos regulatorios se extiendan a todos los productos financieros. “Sería muy importante que estos principios de mejora de calidad en la prestación de servicios y de transparencia se extendieran a todos los productos. Si no, entraríamos en la paradoja de que algunos productos, sujetos a MiFid II, tuvieran ventajas para los inversores y otros no”, destacó.
Nuevo modelo
En lo que respecta al nuevo modelo de banca privada hacia el que se encamina el sector, los ponentes destacaron el papel fundamental que van a jugar las nuevas tecnologías a la hora de prestar un servicio personalizado y de calidad a los clientes.
“Hay un desafío en mantener la personalización del servicio apoyándose en la tecnología y en los nuevos conceptos de asesoramiento. El cliente español está poco acostumbrado a pagar por el asesoramiento y, al final, no le va a quedar más remedio que hacerlo”, subrayó Carlos Aso, CEO de AndBank España. En este sentido, los participantes en el debate se mostraron convencidos de que al final habrá hueco para los dos servicios, tanto para la gestión discrecional como para el asesoramiento, aunque será este último por donde pase el futuro del sector. “Hay sitio para los dos servicios. Uno de gestión discrecional, en el que el cliente delega una gran parte del poder de decisión, y un servicio de asesoramiento, que es por donde va a pasar el futuro de la banca”, indicó Calvo. Una opinión compartida por el CEO de AndBank: “A día de hoy hay firmados más contratos de gestión que de asesoramiento, aunque es probable que en el futuro se de la vuelta a la tortilla”, señaló.
A la pregunta de si preven en el futuro una guerra de precios en la banca privada, al estilo de lo que ha sucedido en el sector asegurador, los expertos coincidieron en señalar que una reducción del precio del asesoramiento seria algo positivo siempre y cuando no sea en detrimento de la calidad del mismo. “Si la transparencia trae una mejora de precios eso es bueno para el mercado”, señaló Carlos García. “Que los precios se ajusten es bueno pero el dinero no puede ser el único elemento a tener en cuenta. Entrar en una guerra de precios devaluaría bastante el asesoramiento”, apuntó, por su parte, el representante de Banco Mediolanum.