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Observatorio sectorial tecnología y finanzas

EXPANSIÓN reunió a varias empresas en el Observatorio sectorial 'Por qué las Fintech dominarán el mundo' para hablar de un nuevo modelo que se presenta como una alternativa 'online' a la banca tradicional.

​El cambio tecnológico ha llegado a las finanzas y el producto de esta evolución son las fintech. Estas empresas ofrecen, a través de sus plataformas online, servicios crediticios, seguros, productos bancarios o la posibilidad de hacer transacciones de cierta envergadura sin tener que salir de la oficina. Un nuevo modelo que se presenta como una alternativa necesaria a la banca tradicional para la gestión del capital. Esta fue la conclusión que alcanzaron los representantes de varias empresas en el Observatorio sectorial Por qué las Fintech dominarán el mundo, organizado por EXPANSIÓN y patrocinado por Ebury, Ejaso y Spotcap.
“En España hemos llegado tarde, pero es uno de los países con más potencial porque está altamente bancarizado: el 90% de las operaciones se sigue haciendo a través de la banca, cuando en países como Reino Unido y Holanda apenas llegan al 50% porque han desarrollado más estas plataformas. Lo que está claro es que hace falta una alternativa”, apuntó Diego Bestard, director general de Spotcap España, dirigida a facilitar liquidez a pymes.
En alza
Aunque las fintech son aún desconocidas por más del 65% de los profesionales de las finanzas, según apunta el último Informe Fintech, las inversiones en este sector se triplicaron en 2014 a nivel mundial y comienza a consolidarse como una opción para obtener financiación, cambiar divisas o gestionar la cartera de inversión, más allá de las oficinas bancarias.
“Las fintech nacieron para cubrir una necesidad, después de una crisis en la que los bancos dejaron de dar créditos a las empresas”, señaló Duarte Líbano Monteiro, director general de Ebury, compañía que permite operar con más de 140 divisas. Tras ese primer impulso, las fintech presentan algunas características que permiten que se mantenga su expansión y que ofrecen ciertas ventajas respecto a la banca tradicional. Unas ventajas que, tal como reseñaron los ponentes, van más allá de los beneficios puramente económicos.
La especialización es una de las grandes bazas de estas start up, que se centran en un tipo de cliente con unas necesidades específicas, al que ofrecen productos a medida.
Por contra, y según defendió Carles Escolano, miembro de la Asociación Española de Tecnología Financiera, “el 90% de las pymes no encaja en los estándares que pide la banca para obtener financiación”.
Para salvar este escollo, la banca tiende a vincular la concesión de créditos a la compra de otros productos. Uno de los objetivos de estas nuevas plataformas es precisamente cambiar las formas en las que se relacionan las partes de la cadena de valor y, así, “adaptar la oferta al cliente, en lugar de que sea el usuario el que tenga que adecuarse a la oferta”, expuso Mario Yáñez, director de Desarrollo de Negocio del Sector Financiero de Tecnocom, que defendió que “estamos yendo hacia un modelo más global pero más personalizado”.
Los representantes de este sector resaltaron el carácter “indispensable” de la banca tradicional, pero insistieron en que “el futuro pasa por la colaboración” entre estos dos actores, según reseñó Bestard. Una colaboración que ya se lleva a cabo en otros países como Reino Unido, donde los bancos derivan a los clientes a estas plataformas en el caso de no poder hacer frente a su demanda de financiación.
La transparencia es otra de las particularidades asociadas a este tipo de plataformas, en las que puedes consultar online el estado y la evolución de las acciones o el precio final de los productos, sin añadidos, lo que permite “un empoderamiento muy fuerte del inversor”, como resolvió Escolano. La agilidad y flexibilidad de las fintech, así como su bajo coste estructural –al no contar necesariamente con sedes físicas–, suponen otra ventaja respecto al sistema tradicional, aunque los ponentes incidieron en la importancia de la cercanía con los clientes y, ante la falta de oficinas, apostaron por soluciones como las visitas personalizadas a los clientes o alternativas que pasan por la tecnología, como el uso de mensajería instantánea.
Regulación
Ante la expansión de este sector, los ponentes coincidieron en la necesidad de una regulación que impulse a las fintech. En este sentido, Alejandro Varo Reina, responsable del departamento de Asesoramiento legal de Plataformas de Financiación Participativa de Ejaso, insistió en que la regulación vigente “restringe bastante a los posibles clientes de plataformas online”.
“Si un extranjero quiere invertir en España, lo primero que le piden es el NIE, cosa que no pasa en otros países”, puso Varo como ejemplo para asegurar que “hay trabas que hacen que a un sector en expansión les estén cortando las alas”.
Un marco legal necesario, según coincidieron, para darle credibilidad y seguridad jurídica a esta nueva forma de hacer finanzas, que contaría con dos condiciones: adaptarse a este nuevo concepto y tener muy en cuenta a las nuevas tecnologías. “Esta nueva forma de pensar es hacia donde tiene que ir la banca”, apuntó Varo.
Este formato empresarial se presenta también como una posibilidad de inversión y el 50% de los nuevos inversores apuesta por estas start up, como destacó Líbano, que insistió en que “ante tantos casos de éxito, la gente ha aprendido a invertir en plataformas alternativas”. “Después de esta crisis, ya no resulta atractivo invertir en la banca tradicional”, defendió. Una opción que para Bestard se presenta como una posibilidad que ofrece más seguridad que la inversión en banca: “Invertir en finteches invertir en un sector que tiene un crecimiento enorme por delante”.