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La ciudad del futuro ha llegado

Los expertos reunidos en la IV Jornada 'Smart City Ciudad Tecnológica: Retos en la Gestión de las Ciudades', organizado por EXPANSIÓN y EL MUNDO, apostaron por apoyarse en la tecnología para llegar a ciudades más inteligentes.

​La Organización de Naciones Unidas (ONU) estima que para el año 2050 el 70% de la población mundial vivirá en centros urbanos, que consumirán el 75% de la energía y que generarán el 80% de los gases de efecto invernadero. Una tendencia que consolida a las ciudades como el núcleo esencial de la organización territorial y que requiere del esfuerzo de todos para convertir estos espacios en entornos eficientes, sostenibles y transparentes. Para ello, los expertos reunidos en la IV Edición de la Jornada Smart City Ciudad Tecnológica: Retos en la Gestión de las Ciudades, organizado por el diario EXPANSIÓN y EL MUNDO, y patrocinado por Cellnex, Correos, Ferrovial e Ingeteam; apostaron por apoyarse en la tecnología para avanzar hacia ciudades cada vez más inteligentes, mejor gestionadas y que ofrezcan una mayor calidad de vida a sus habitantes.
“El concepto de smart city está vinculado a una economía moderna, que compite y que ayuda al ciudadano tanto en su entorno personal como profesional”, indicó Ana I. Pereda, directora de EXPANSIÓN. Junto a ella, se encargaron de inaugurar la jornada Julio Gómez Pomar, secretario de Estado de Infraestructuras, Transporte y Vivienda del Ministerio de Fomento, e Íñigo de la Serna, presidente de RECI (Red Española de Ciudades Inteligentes) y alcalde de Santander, quienes insistieron en las enormes posibilidades que tienen las nuevas tecnologías aplicadas al día a día de las urbes. “Las ciudades inteligentes buscan soluciones apoyadas en las TIC y las telecomunicaciones para ofrecer nuevos servicios a los ciudadanos y gestionar de forma eficiente los recursos”, subrayó Pomar. “Si vamos a tener millones de datos y la capacidad de gestionarlos estamos en posición de generar conocimiento y descubrir los hábitos de las ciudades”, apuntó, por su parte, De la Serna.
Ayuntamientos
En este sentido, los participantes en el debate reivindicaron el papel de los ayuntamientos como los auténticos impulsores del concepto de smart cities debido a su contacto cercano con los ciudadanos y su capacidad para ofrecer respuestas rápidas a sus necesidades. “Todo sucede en las ciudades y todo tiene una enorme visualización desde la política local”, indicó Abel Caballero, presidente de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) y alcalde de Vigo. “Hay que cambiar la piel de las ciudades, los ciudadanos queremos encontrarnos en urbes amigables y en la que se pueda pasear”, añadió. Una opinión compartida por Luis Cueto, coordinador general de la Alcaldía del Ayuntamiento de Madrid, para quien también existe “un reto en la multifuncionalidad”. “Debemos ser capaces de darle la vuelta a las infraestructuras para que sirvan para más cosas”.
Para otros como Mario Cortés, primer teniente de alcalde de Málaga, las smart cities responden a la necesidad de los consistorios de ajustar sus presupuestos y ser más eficientes con los recursos de los que disponen. “El auge de lo smart viene del afán, en estos años de crisis, de hacer más cosas con menos recursos”, subrayó Cortés. Unas políticas que no esconden el verdadero problema de fondo de los ayuntamientos y que no es otro que la falta de financiación. “Los consistorios no tenemos la suficiente capacidad para poner en marcha las herramientas que transformarían completamente nuestro modelo de ciudad”, señaló Juan Espadas, alcalde de Sevilla.
Más información
Sacar provecho a la gran cantidad de información que generan las personas y el sinfín de dispositivos conectados a la red para conseguir soluciones más eficientes es el principal reto de las smart cities. Para Jordi Alvinyà, director de Estrategia Comercial de Cellnex Telecom, los “ciudadanos son el principal sensor de una ciudad”. “Además, los ayuntamientos disponen de una gran cantidad de mobiliario urbano que, puesto al servicio de las empresas de telecomunicaciones, puede generar muchos ingresos”, añadió. Una opinión compartida por Íñigo Jodra, director del Centro de Competencia de Ciudades de Ferrovial, para quien “la transformación de las urbes es imparable, una vez que el motor de este cambio somos los ciudadanos que exigimos a todos los agentes tener un mayor protagonismo en su gestión”.
Paneles fotovoltaicos en las farolas, medios de transporte eléctricos, redes de agua inteligentes, semáforos con bluetooth, parquímetros que se abonan desde el móvil, aplicaciones que notifican dónde existen huecos libres para aparcar, etc. Las posibilidades de las smart cities son infinitas y sus relaciones con el entorno también. Un ejemplo, según explicó Jordi Escruela, subdirector de Innovación y E-Bussines de Correos, es la iniciativa puesta en marcha por la compañía de paquetería en algunas urbes en las que “los carteros actúan como proveedores de información de las ciudades” en temas medioambientales.
Por su parte, Jon Asin, business development manager EV Infrastructure de Ingeteam, puso el foco en las posibilidades que ofrecen las energías limpias para el desarrollo de las smart cities. “Con la cantidad de energía renovable que tenemos instalada en España, nuestro país podría convertirse en el líder mundial de integración de renovables con vehículo eléctrico”, señaló.
La clausura del evento corrió a cargo de Víctor Calvo-Sotelo, secretario de Estado de Telecomunicaciones y para la Sociedad de la Información del Ministerio de Industria. Durante su intervención, Calvo-Sotelo aseguró que España parte de “una posición de ventaja” en el desarrollo de las smart cities debido a que “tenemos consistorios que han sido pioneros en el uso de las TIC” y al RECI, al que se refirió “como una innovación institucional y un gran activo que tenemos que valorar.”