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La Reforma del Sistema de Pensiones

Los expertos, invitados al desayuno organizado por el diario EXPANSIÓN, apuestan por los planes de previsión social complementaria como vía para asegurar las jubilaciones.

​Con una población cada vez más envejecida –entre enero y junio el número de fallecimientos superó, por primera vez, al de nacimientos– y una caída en el número de cotizantes como consecuencia de la crisis económica, España necesita afrontar con urgencia una profunda reforma del sistema público de pensiones que garantice su salud y sostenibilidad a largo plazo. Una reforma que a buen seguro estará entre las prioridades del próximo Gobierno y que se antoja imprescindible para garantizar la competitividad de la economía española.  
Éstas fueron las principales ideas que se pusieron sobre la mesa en el desayuno de trabajo sobre la Reforma del Sistema de Pensiones y su Impacto en la Previsión Social Complementaria, organizado por EXPANSIÓN, en colaboración con Ibercaja. Un evento al que asistieron Luis Miguel Ávalos, director general de Vida y Pensiones de Unespa; Marina Gordon, jefa de área de Seguridad Social y PRL de CEOE; Manuel Bellas, responsable de Relaciones Laborales y Administración de Personal de Endesa; Carlos Muñoz, director de Relaciones Laborales de Altadis; Carlos Bravo, secretario de Protección Social y Políticas Públicas de CCOO, y Rodrigo Galán, director del Grupo Financiero de Ibercaja.  
“Esto no es un problema coyuntural, se está convirtiendo en un problema estructural. Este año se han dispuesto de 11.500 millones del Fondo de Reserva de la Seguridad Social. Esta situación es insostenible”, aseguró Marina Gordon. El secretario de Protección Social y Políticas Públicas de CCOO, advirtió de que la base del sistema público de pensiones está en “la solidaridad entre generaciones” y abogó por volver al modelo aplicado entre 1996 y 2011. “El sistema de pensiones necesita equilibrar las necesidades futuras con los ingresos del sistema y para eso nos va a hacer falta incrementar en tres puntos del PIB lo que aportamos al sistema”, subrayó.  
Ante la evidencia de que el actual sistema de pensiones tiene un horizonte preocupante, la mayoría de los participantes en el debate coincidieron en la necesidad de construir un esquema de ahorro y previsión complementario fuerte y estructurado. “La previsión social complementaria no es antagónica con el sistema público de pensiones. Una combinación entre ambos es el camino en el que tenemos que seguir avanzando”, apuntó el director general de Vida y Pensiones de Unespa. “Lo privado no puede ni debe sustituir al Estado en lo que son sus obligaciones. Cualquier reforma debe buscar la complementariedad, nunca la alternativa”, apuntó, por su parte, Carlos Muñoz.  
GRANDES EMPRESAS  
En este sentido, los ponentes reivindicaron las ventajas de los planes de pensiones de empresa que ofrecen a sus empleados las grandes compañías y pusieron en valor la utilidad de estos fondos como vehículos para canalizar el ahorro a largo plazo. Una práctica no demasiado extendida en España. “Los sistemas complementarios de prestación forman parte de los derechos laborales de la compañía desde su origen”, explicó el director de Relaciones Laborales de Altadis. “De hecho, el plan de pensiones de Altadis es uno de los activos más importantes para nuestros trabajadores”.  
No obstante, Manuel Bellas advirtió de que, en el conjunto de la economía, “la previsión social en materia de negociación colectiva no está muy valorada”. “Los empleados no suelen ver las ventajas de que una parte de su salario se difiera en el momento de su jubilación”, subrayó.
Sin embargo, para Carlos Bravo, la ausencia de una cultura financiera sólida y los escasos recursos disponibles de muchos trabajadores, sobre todo de aquellos que trabajan por cuenta propia, explican las bajísimas cifras de ahorro de la sociedad española. “Es muy complicado que un trabajador con un salario de 12.000 euros anuales renuncie a renta inmediata por renta futura”, indicó. “El 98% de las empresas tiene menos de 50 trabajadores y negociar un sistema de previsión social en compañías de este tamaño es algo muy complejo”, señaló, por su parte, la representante de la CEOE.  
“Si la gran mayoría de la población piensa que cuando se jubile va a cobrar el 80% de su último salario, esto es un problema”, indicó el director del Grupo Financiero de Ibercaja. En este sentido, Rodrigo Galán apostó por potenciar las campañas de concienciación e invitó a los ciudadanos a que dejen de pensar que las pensiones son un problema del Estado y que tomen conciencia de que también es una responsabilidad suya. “Las entidades han potenciado de forma muy importante las simulaciones. La mayoría estamos haciendo campañas basadas en la responsabilidad y el asesoramiento”, destacó.  
Respecto al futuro de las pensiones y el lugar que ocuparán en la agenda política del próximo Gobierno, las opiniones fueron de índole muy diversa. Así, Luis Miguel Ávalos se mostró “moderadamente optimista”, ya que piensa que “si no hay un partido mayoritario el tema se puede tratar con coherencia”. El representante de Altadis opinó que “se va hablar y mucho de pensiones pero no se va a llegar a ningún acuerdo. En las reformas de las pensiones seguiremos ahondando en la crisis institucional”.