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Una Ciudad de la Justicia para Madrid

EXPANSIÓN organiza una jornada en la que jueces y abogados creen que contar con un conjunto que unifique todas las sedes permitiría mejorar la eficiencia, los tiempos y la eficacia, para ciudadanos y profesionales.

La construcción de una ciudad de la Justicia en Madrid lleva años rodeado de polémica. En 2005, la Comunidad de Madrid promovió un proyecto llamado Campus de la Justicia, aunque este se abandonó definitivamente en 2014 por su excesivo coste y falta de operatividad. Un año más tarde, se lanzó el concurso para la redacción de un proyecto de ejecución y construcciónde la Ciudad de la Justicia de Madrid. Sin embargo, y a pesar de contar con un diseño ganador –obra del estudio de arquitectura Fenwick-Iribarren–, este nuevo plan de Ciudad de la Justicia de Madrid ha vuelto a quedar bloqueado. 

Frente a todos estos vaivenes jurídico-administrativos, la única realidad que queda clara es que, actualmente, la construcción de una Ciudad de la Justicia en Madrid es imperativa. “Resulta inverosímil que Madrid no tenga en 2016 una ciudad judicial como las que ya existen en Barcelona o Valencia. Sólo así se contará con un modelo eficiente y simplificado tanto para los ciudadanos como para los profesionales”, ha apuntado Ramón Serra, presidente de Urbicsa, sociedad gestora de la Ciudad de la Justicia de Barcelona, en el coloquio La Ciudad de la Justicia, un modelo integral para la mejora del servicio público de la Justicia, organizado por EXPANSIÓN. 

Deseable y necesario 

Tanto Antonio Viejo, juez decano de Madrid, como Eduardo de Porres, magistrado presidente de la Audiencia Provincial de Madrid, han secundado esta primera afirmación y han explicado las diferentes razones y problemas actuales por las que resultaría “deseable y necesario” unificar las diferentes jurisdicciones en un mismo espacio. 

Para Viejo, una de las principales dificultades de los órganos judiciales madrileños es su dispersión. “En Madrid existe una dispersión inmensa entre las diferentes sedes. Podríamos recorrer el conjunto de la ciudad acudiendo a cada una de ellas. Esta dispersión obliga a un continuo trasiego de documentos y expedientes, lo que, evidentemente, genera retrasos”. 

De Porres, que ha mostrado su apoyo a las palabras de Viejo y que ha explicado la necesidad absoluta de contar con un proyecto unificador del conjunto de las sedes madrileñas, ha hecho hincapié en otro problema esencial: la inadecuación de las dependencias judiciales. “Muchas de las sedes judiciales no cumplen los requisitos y se encuentran en malas condiciones. Existe una falta de espacio evidente y hemos llegado al punto de estar totalmente colapsados”. Viejo ha perseverado en este sentido y ha explicado que “en los juzgados madrileños ya no cabe más que un alfiler”. 

El magistrado presidente de la Audiencia Provincial de Madrid ha continuado su reflexión afirmando que “aunque estemos en medio de una crisis, en un periodo económico malo, contar con una Ciudad de la Justicia que consiga unificar todo y se adapte a las necesidades actuales mejoraría drásticamente el funcionamiento. Serviría para reducir los tiempos, mejorar el desarrollo tecnológico de todas las sedes y nos permitiría contar con un espacio de trabajo adecuado”. 

Por su parte, Eliseo M. Martínez, socio director de IUS + Aequitas Abogados, ha insistido en la evidente falta de funcionalidad y la obsolescencia de las sedes judiciales y ha sacado a colación otro asunto importante, como es recuperar la dignidad de la institución. “La falta de espacio, las malas condiciones de las diferentes sedes generan una mala percepción de la Justicia por parte de los usuarios. Esto sólo genera una pérdida de representación y dignidad de la Justicia. Así que es esencial contar con un nuevo espacio que aglutine todas las jurisdicciones por puros aspectos funcionales, pero también para cambiar la percepción de los ciudadanos que acuden a los tribunales”. 

Verificar el proyecto 

Tanto Viejo como De Porres han insistido en que, si el proyecto de Ciudad de la Justicia renace finalmente de sus cenizas, sería importante que la firma de arquitectos ganadora realizara una ronda de conversaciones entre los profesionales para verificar si el proyecto final se adecua a las necesidades de la Justicia. 

 Algo en lo que se ha mostrado de acuerdo Mark Fenwick, codirector del estudio de arquitectura Fenwick-Iribarren y autor del proyecto ganador para la Ciudad de la Justicia de Madrid. “Uno de los problemas para crear este proyecto fue no poder hablar con sus clientes finales antes de entregarlo. Por eso sería esencial comprobar todos los diseños con los trabajadores de la Justicia para verificar que todo lo presentado encaja con sus necesidades”. 

Fenwick, que ha explicado que su diseño buscaba la funcionalidad y la flexibilidad de las sedes, también ha insistido en que la Ciudad de la Justicia de Madrid debería contar con un único complejo y no con diferentes edificios como se propuso en el Campus de la Justicia. “El antiguo proyecto no facilitaba el trabajo de los profesionales, por esa razón nosotros propusimos una solución compacta, con un único complejo en el que estuvieran integradas todas las jurisdicciones y se percibieran todos los espacios existentes”. 

Ramón Serra, presidente de Urbicsa, sociedad gestora desde hace ocho años de la Ciudad de la Justicia de Barcelona, ha coincidido en el juicio de Fenwick en relación al asunto de contar con una sede unificada. “Un único complejo, como sucede en Barcelona, facilita todos los asuntos logísticos –acceso a documentación, vías de circulación de los detenidos–, de seguridad y permite una modernización conjunta de todos los organismos. En pocas palabras, incrementa la eficacia”. 

Serra, que ha insistido en la necesidad de que Madrid cuente con una Ciudad de la Justicia, también ha dejado claro que, para él y para que este espacio funcione, “se debería poner en manos de los profesionales y no tanto en las de los arquitectos. Ellos deben marcar las necesidades y obligaciones de estos edificios”.​​​