• 21 millones

    de seguidores diarios

  • Líder de Prensa

    digital en España

  • Una amplia gama

    en revistas líderes en su segmento

Noticias

El papel de las diputaciones

Los presidentes provinciales de Sevilla, Málaga y Jaén reclaman un análisis objetivo de su papel como prestadores de servicios durante el ciclo Las Charlas de EL MUNDO de Andalucía.

​Un trabajo imprescindible. Así defendieron la labor que realizan los presidentes de las diputaciones de Sevilla, Málaga y Jaén las corporaciones que dirigen. Una defensa encendida, en pleno debate sobre la posible supresión de estas administraciones reforzado por el acuerdo de gobierno firmado entre el PSOE y Ciudadanos, que recogía su supresión.   Francisco Reyes, presidente de la Diputación de Jaén; Elías Bendodo, de Málaga, y Fernando Rodríguez Villalobos, de Sevilla participaron este martes en el ciclo de Las Charlas de EL MUNDO, patrocinado por Movistar con la colaboración de la Fundación Cajasol sobre el papel que juegan ahora mismo estos entes y su futuro, un coloquio moderado por el director de EL MUNDO de Andalucía, Rafael Porras, acompañado por el columnista Teodoro León Gross.  
 
"Estamos hablando de un tema de actualidad porque un partido, con la connivencia de otro han puesto sobre la mesa la supresión de las diputaciones. Pero el que plantea esto es porque sólo dice lo que quiere oír la calle y no conoce la realidad", aseguró Elías Bendodo, que lleva al frente de la corporación provincial malagueña desde hace cinco años. "Las diputaciones son esenciales. La Andalucía rural supervive gracias a su esfuerzo en la prestación de servicios que van desde la dependencia, a la extinción de incendios o la recogida de basuras", prosiguió.  
 
En este mismo sentido, Rodríguez Villalobos insistió en que "pregunten a cualquier alcalde de un municipio de 1.000 o 5.000 habitantes si somos útiles, porque ellos son los que conocen realmente lo que hacemos de puerta para dentro".   Por su parte, Francisco Reyes, que lleva al frente del ente jiennense desde 2011, apeló a su experiencia anterior como primer edil de una localidad pequeña para reforzar la idea de la necesidad que las diputaciones cubren en la prestación de determinados servicios.  
 
En todo caso, todos convinieron en reconocer la vigencia de un debate como éste que permite plantear la transformación de un organismo con más de 200 años de historia. "Es necesario homogeneizar los criterios para determinar que todas las diputaciones tengan las mismas competencias", señaló Reyes, al mismo tiempo que apuntó la conveniencia de poner el foco "en los servicios, de manera que aquella administración que sea capaz de gestionar cada uno de forma más eficaz, sea la que lo asuma".   El presidente de la Diputación de Sevilla matizó esta afirmación y afirmó que "no todo puede reducirse a criterios economicistas" y que "hay que buscar la manera de ofrecer cercanía e inmediatez en la prestación de estos servicios, porque son las cuestiones que luego realmente valora el ciudadano".    
 
 
Debate en el seno de los partidos  
 
Cierto es que el debate sobre la necesidad de suprimir o no las diputaciones está en la calle. Pero, ¿se ha planteado seriamente en el seno de los partidos? A esta cuestión, Bendodo, del PP, defendió que los populares se han planteado "posibilidades de mejora", sin dejar de "defender su valor como elemento vertebrador del territorio y como herramienta para fijar la población al territorio, porque sin servicios, la gente abandonaría los pueblos", dijo.  
 
Los presidentes socialistas reconocieron la disparidad de criterio dentro de su propia organización, no en vano Pedro Sánchez dio el sí a la eliminación de las diputaciones que reclamaba el partido de Albert Rivera para llegar a un acuerdo de gobierno con la formación naranja, que ahora puede quedar en agua de borrajas con la posibilidad de unas nuevas elecciones generales. "El PSOE defiende la continuidad de las diputaciones, pero en un proceso de negociación hay que ceder. Pero nosotros queremos hablar de cambio, de modernización", recalcó Reyes, secretario general de la poderosa agrupación socialista de Jaén.  
 
"Aquí sabemos que el 90% de los pueblos de Andalucía son de menos de 20.000 habitantes y las diputaciones han conseguido evitar que haya territorios de primera y de segunda", abundó Villalobos. "De Despeñaperros para arriba no saben lo que es una diputación porque no lo han vivido", sentenció.   Los tres dirigentes criticaron la propuesta efectista por parte de "partidos que saben que no van a gobernar una diputación por su poca representación territorial", dijo Reyes, que reivindicó la necesidad de llevar a cabo un debate sereno y sosegado sobre el futuro de estas corporaciones, más allá del desconocimiento de algunos o de la intención de otros de decir "sólo lo que la calle quiere escuchar".  
 
Pero lo cierto es que, según reiteró, el papel que juegan estas administraciones a la hora de dar sostén al mundo rural es clave y "si no existieran las diputaciones habría que inventar un órgano que hiciera lo mismo".    
 
 
Clientelismo y estructura de poder  
 
Los tres presidentes rechazaron el planteamiento de los moderadores sobre la imagen negativa que ofrecen las diputaciones y que ha calado en la sociedad, como estructura de poder dentro de la lucha orgánica de los partidos políticos y como vía para atender las demandas de cierta red clientelar.  
 
"Hoy vivimos otros tiempos. Mi partido tiene que ser capaz de sentarse a negociar a pactar con todos, porque estamos en tiempos de acuerdos a todos los niveles, lo que ayudará a mantener la distancia entre los partidos y la institución", aseguró Elías Bendodo, que recordó que él gobierna en la Diputación de Málaga con el apoyo de Ciudadanos y que ha logrado acuerdos puntuales con otras formaciones. Reyes criticó que se "demonice" a las corporaciones municipales, cuando en otras administraciones la vinculación entre sus máximos responsables y los dirigentes de los partidos políticos es evidente y recordó que se siguen criterios de población a la hora de repartir los recursos de la diputación.  
 
En este mismo sentido se manifestó Fernando Rodríguez Villalobos, que aseveró que "no hay sectarismo en el reparto de fondos, que siempre se hace atendiendo a las necesidades de los alcaldes".  
 
En cuanto a la contratación de personal eventual, Francisco Reyes lamentó la imagen que dan las diputaciones en este sentido, como nido de "enchufados", cuando "la realidad es que el número de este tipo de empleados está sujeto a la ley. En el caso de la corporación de Jaén la norma marca 27, que suponen el 0,73% del total, muy lejos de ese 60% que dice Luis Garicano, responsable de Economía de Ciudadanos", concluyó.    
 
 
Reforma sí, pero para incluir al conjunto de la administración  
 
Los presidentes de las diputaciones de Sevilla, Málaga y Jaén lamentaron la campaña de desprestigio que se está haciendo contra estas corporaciones, un debate por otra parte, recurrente, que emerge cada cierto tiempo y en el que, a su juicio, nunca se ponen sobre la mesa soluciones reales y definitivas.  
 
n este sentido, Francisco Reyes reclamó que se ponga el foco reformista en toda la administración y no sólo en una pata de la estructura, que además sostiene a cientos de municipios que «no serían lo que son sin ella».  
 
Por eso, planteó la necesidad de un verdadero debate profundo que permita identificar duplicidades para evitarlas. «Éstas se dan en los municipios de más de 20.000 habitantes, por lo que nosotros deberíamos centrarnos en aquéllos que sean de menor dimensión», insistió el máximo responsable de la corporación de Jaén.  
 
Por su parte, el presidente de la Diputación malagueña fue más allá al asegurar que «la estructura periférica de la Junta de Andalucía podría ser asumida perfectamente por las diputaciones. No son necesarios tantos delegados provinciales», dijo Elías Bendodo. Un punto, en el que Reyes no se mostró de acuerdo, pero que el popular defendió como una manera «de suprimir cargos que no tienen capacidad ejecutiva».  
 
Al hilo de esto, Fernando Rodríguez Villalobos planteó una idea similar con respecto a la estructura estatal en las comunidades, que también vio prescindible. En todo caso, los tres convergieron en reconocer la urgencia de proponer una reestructuración profunda de la administración que garantice la prestación de servicios públicos sin sobrecostes para el ciudadano. «El debate no debe aislarse a las diputaciones, sino que debe centrarse en toda la administración», confirmó. «Es necesario conocer a fondo lo que ocurre en las distintas administraciones, ser inteligentes y dar al poder local el 25% de la tarta», reclamó Rodríguez Villalobos.  
 
De otro lado, y a modo de conclusión sobre el intenso debate planteado acerca del futuro de estas corporaciones, los tres presidentes estuvieron de acuerdo también en que esa reforma aborde igualmente la manera de elegir los gobiernos de estas corporaciones. «En las elecciones municipales debería haber dos urnas, para que la gente pueda elegir a quién quiere al frente de su diputación», dijo Bendodo.   La elección directa también ayudaría, según dijo Francisco Reyes, «a dar a conocer mejor el trabajo que realizamos, una labor que no hemos hecho bien hasta ahora, empeñados en poner en valor siempre a nuestros alcaldes».