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Armas para combatir el vaivén de las divisas

EXPANSIÓN aborda las fluctaciones de los tipos de cambio, que se ven afectadas por los avatares de la política internacional, durante el encuentro 'La guerra de divisas y otros riesgos globales'.

En un mundo global, la inestabilidad política de un país se traduce en turbulencias financieras para el resto de economías. El mercado de divisas es uno de los más sensibles a los vaivenes que provoca la actualidad: asuntos tan candentes como la amenaza del Brexit, la desaceleración de China o el tratado TTIP traspasan el ámbito de la política y dejan una notable impronta en el terreno económico. Las fluctuaciones que originan en las diferentes monedas internacionales son una de las pruebas más visibles de esto. 

Este volátil escenario de las divisas mundiales representa un riesgo con el que tienen que lidiar las empresas que operan en diferentes monedas. Máxime en un entorno inestable como el actual, en el que la amenaza de la guerra de divisas se mantiene latente.  Este fenómeno, que consiste en la competición entre países para devaluar su moneda–fomentando así la exportación y mejorando la economía doméstica– fue abordado en el encuentro La guerra de divisas y otros ​riesgos globales, organizado por EXPANSIÓN y Kantox. Durante la jornada, representantes de distintas empresas abordaron el escenario actual y ofrecieron su solución para amortiguar los riesgos financieros en operaciones transfronterizas.​ 


Influencia monetaria 

Según observó Miguel Otero Iglesias, investigador del Real Instituto Elcano ​especializado en divisas y Economía Política Internacional, “no se puede entender la economía sin la política”. En su opinión, el poder monetario de cada país se basa en dos pilares: “Influencia y autonomía”. 

En este sentido, el investigador resaltó la capacidad de influencia de países como EEUU, que le permite desviar los desajustes macroeconómicos hacia otros Estados. Alianzas, políticas de comunicación, barreras arancelarias, presiones diplomática e incluso la coerción militar son algunos de los instrumentos utilizados en estas ocasiones. Un poder que, en cambio, se ha diluído frente al gigante asiático: “China, con sus reservas, ha ganado autonomía y EEUU ya no tiene poder de​ influencia sobre ella, esa es la gran diferencia”, sostuvo. “Lo que ha acumulado China es una bomba atómica financiera que puede usar”. 

“Una cosa clara es que estamos en una era de incertidumbre, donde tenemos que lidiar con un mundo global y digitalizado”, inició la moderadora, Blanca San Román, directora de Corporate & Financial Communications de Llorente y Cuenca. En el debate participaron representantes de empresas de distintos sectores con experiencia en operaciones internacionales y un punto común: la gestión del cambio de divisas a través de la plataforma de Kantox. 

Esta herramienta permite operar en el mercado de divisas desde cualquier ​ordenador. Introduciendo algunas directrices en el programa, se cierran operaciones de forma automática en precios previamente fijados por el cliente, con lo que se consigue no dejar nada al azar y evitar pérdidas derivadas de la fluctuación de los tipos de cambio. 

“Funciona un poco como la bolsa, pero lo hace la máquina, que sigue el criterio que le das, fijando niveles mínimos o máximos de tipos de cambio para cerrar operaciones”, detalló ​Gerard Planet, CFO de NT Booking. En su caso, al tratarse del sector turístico, con márgenes muy ajustados, esta solución adquiere más relevancia: “Nosotros vendemos en euros y lo compramos en la moneda del país de destino porque es más barato. Es la diferencia entre salir el primero o no en Booking”, señaló.  

En el caso de Kaelis Group, proveedora de aerolíneas, opera en dólares el 80% de sus compras y el 40% de sus ventas. “Kantox se ha convertido en un partner financiero que te va ​avisando de los cambios en el mercado a través de alertas”, recalcó Iván del Álamo, CFO de Kaelis que destacó la “seguridad y tranquilidad” que les aporta este servicio. 

“En dos años y medio hemos movido casi dos millones y medio de dólares y hemos ganado casi un punto y medio”, indicó del Álamo. “Podemos anticiparnos a circunstancias muy complejas y permite entrar a precio. Si tienes márgenes reducidos, jugarm con el tipo de cambio puede aportar un valor añadido que te afiance y te haga crecer”, sentenció. 

José María Lopetegui, CFO de Intermas Group, destacó la filosofía integradora de Kan​tox, que “permite un gran nivel de comunicación con nuestros departamentos financieros en Francia, Hungría, Polonia o Italia”, algo que “en el sistema tradicional es muy complicado”. El representante de esta empresa internacional del sector industrial y jardinería cuenta cómo la “relación de confianza” les permite contar con un asesoramiento “con criterio y que facilita en una llamada tener controlando el funcionamiento de todo en cada uno de los países”.​ 


Cerrar la brecha 

Ernesto Giralt, Director de FX de esta Kantox, narró el origen de la compañía, hace cinco años: “Pensábamos que había un desalineamiento entre la economía real y el mercado de divisas. Había mucha especulación en el mercado y un gap con los recursos de las empresas. Queremos ser ese ancla de lo que es el mercado para los que no están tan metidos en el mundo de las divisas”, defendió. Además, apuntó a que este tipo de riesgo pasa en muchas ocasiones desapercibido y que “muchas empresas no eran conscientes del riesgo hasta que se llevan un susto”. 

En su apuesta por la innovación y a través de economías de escala, Kantox se abrió paso en el mercado, hasta entonces conquistado por entidades bancarias. “Los bancos parece que no cobran al cambiar el dinero y que no hay comisión, pero la realidad es que nadie sabe cuánto paga por ello”. 

Para cambiar este funcionamiento, propusieron un precio fijado para acceder a la plataforma de gestión de divisas y para contar con asesoramiento especializado en cada empresa: “Para posicionarnos como partner, tenemos que entender muy bien las necesidades del cliente para adaptarnos”, aseveró Giralt. “La primera operación que se cierra con un cliente es la confianza y sólo después empezamos a trabajar juntos”.   ​