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Choque por el Corredor Mediterráneo

Fomento y la Generalitat catalana mantuvieron una polémica sobre la conexión ferroviaria en el marco del III Encuentro sobre el Corredor Mediterráneo, organizado por EXPANSIÓN.

 El secretario de Estado de Infraestructuras, Julio Gómez Pomar, tuvo ayer un choque frontal con el consejero de Territorio de la Generalitat de Cataluña, Josep Rull, en el marco del III Encuentro sobre el Corredor Mediterráneo, organizado por EXPANSIÓN, con el patrocinio de Osborne Clarke y la colaboración de los puertos de Barcelona y Tarragona e ICL. Gómez Pomar aseguró que el Corredor Mediterráneo es estratégico para el Gobierno pero no “una solución de mañana” para el país. Por eso, defendió la solución intermedia que está aplicando el Ejecutivo, el tercer carril ferroviario, mientras todo el sistema ferroviario español se adapta al ancho internacional.  

El encuentro entre los dos políticos se produjo un día después de que la Generalitat convocase la primera reunión de la mesa catalana por el Corredor Mediterráneo. El acto congregó al Ejecutivo catalán, todos los partidos del arco parlamentario catalán, patronales y cámaras de comercio, pero no se invitó a ningún representante de la Administración central. Tal vez ese hecho pudo ser un detonante de las palabras del secretario de Estado, que sorprendió a los asistentes de las jornadas, ya que en anteriores ocasiones se había mostrado comedido. 


6.350 millones  

Gómez Pomar afirmó con vehemencia que el Gobierno del PP ha sido el que más ha impulsado el Corredor Mediterráneo y recitó una por una las inversiones realizadas en los diferentes tramos en la última legislatura –en total, se han invertido 6.350 millones–. Reconoció los retrasos en los trabajos, pero señaló que se trata de complicaciones técnicas como las que ocurren en tantas obras. El ejemplo, si fue escogido al azar, no pudo ser más hiriente. “Las obras se complican y la L9 de Metro de Barcelona es un ejemplo”, indicó. En este sentido, se negó a ofrecer un calendario de los trabajos.  

El alto cargo del Gobierno defendió la implantación del tercer carril en vez del cambio de ancho internacional de un día para otro. “España hubiera quedado bloqueada”, aseguró. En su explicación, dijo que muchas empresas privadas de transporte conectan el arco mediterráneo con el resto de España, por lo que esos vehículos funcionan con ancho ibérico. “¿Cuántas empresas en nuestro país tienen locomotoras para ese tipo de vía? Ninguna”, aseveró. 

El secretario de Estado rechazó la propuesta de la Generalitat de crear la figura del coordinador de proyecto, respaldado por todas las administraciones implicadas. “No necesitamos una coordinación técnica, ni política, porque todo eso ya lo hace Adif y el Gobierno”, indicó. 

Gómez Pomar concluyó que el Ministerio de Fomento tiene suficiente “inteligencia” para liderar el proyecto gracias a los múltiples estudios que existen desde hace décadas. “Compartimos la preocupación por el Corredor, no tengan duda de que éste es un proyecto estratégic​o donde el Gobierno está poniendo voluntad y recursos”, resolvió el secretario de Estado.                                  


Tras las palabras de Gómez Pomar, el consejero de Territorio catalán exclamó: “Su intervención me ha parecido inaudita: viene el secretario de Estado y nos riñe”. Rull hizo esfuerzos por guardar las formas. “El coordinador es una figura importante: no puede ser que un consejero se entere de las obras en un tramo del Corredor Mediterráneo en Cataluña en medio de esta conferencia”, criticó Rull, en relación al inicio de las obras del tercer carril en el tramo Vandellós-Vila-seca, que Gómez Pomar había anunciado instantes antes.  

El consejero recordó que el lunes el Tribunal de Cuentas de la Unión Europea dio un tirón de orejas al Gobierno español por la poca competitividad del Corredor Mediterráneo. El documento, que también señala al Ejecutivo francés, indica que la línea ferroviaria está muy lejos de cumplir con los objetivos firmados y revela que, por ejemplo, entre España y Francia sólo se transporta en tren el 3% del total de mercancías, 3,1 millones de toneladas.  

En el acto, también participó la consejera valenciana de Obras Públicas, María José Salvador, quien recordó que el tercer carril debería haber estado operativo el año pasado, y pidió lealtad entre instituciones. “Cada día que pasa sin Corredor Mediterráneo, significa una pérdida de oportunidades”, afirmó. Salvador dijo que en la Comunidad Valenciana se habían realizado proyectos megalómanos pero que, con el Gobierno que ella representa, se priorizan las obras para las personas.  

La consejera valenciana rebatió las palabras de Gómez Pomar y recordó que fue el Gobierno socialista el que logró incluir el Corredor Mediterráneo como una de las vías ferroviarias prioritarias para la Unión Europea. En este sentido, se mostró partidaria de las propuestas de Rull e hicieron notar la sintonía que hay entre los dos gobiernos autonómicos. Salvador siguió las críticas que realizó su homólogo catalán y resaltó la falta de información sobre el calendario de las obras. En este sentido, explicó que el departamento que lidera tuvo que ir “a pie de obra” para conocer el estado de los trabajos.