• 21 millones

    de seguidores diarios

  • Líder de Prensa

    digital en España

  • Una amplia gama

    en revistas líderes en su segmento

Noticias

El sector privado, contra el cambio climático

EL MUNDO y EXPANSIÓN reúnen a bancos y grandes empresas, que explican sus estrategias según los compromisos adquiridos por España en la última Cumbre del Clima, celebrada en París en 2015.

Pocos negacionistas del cambio climático quedan ya y, en consecuencia, son mayoría las voces que coinciden en que las medidas para atajarlo deben ser urgentes. Este es el escenario marco de la jornada El mundo sostenible, organizada el 4 de julio en La Casa Encendida de Madrid por los diarios EXPANSIÓN y EL MUNDO.    

A finales del año pasado, se celebró en París una cumbre sobre el clima llamada COP21, que supuso un auténtico hito mundial. Nada menos que 195 países lograron un acuerdo global para frenar el calentamiento del planeta por las emisiones de gases de efecto invernadero. El objetivo es ambicioso: no superar los 2ºC de calentamiento al final de este siglo. El alcance de este encuentro y sus consecuencias se resumen en la frase que dijo François Hollande, presidente de Francia y anfitrión, a los primeros ministros presentes:​ «Siempre podrán decir que el 12 de diciembre de 2015 estaban en París. Y podrán sentirse orgullosos ante sus hijos y sus nietos».   

Este acuerdo entrará en vigor en 2020, pero todos los actores en juego están ya manos a la obra. Por eso, en El mundo sostenible, además de la apertura que corrió a cargo Daniel Calleja, director general de Medio Ambiente de la Comisión Europea, hubo representación del sector privado como parte directamente afectada por la necesidad de cambiar el modelo productivo.   

Así, la jornada contó con el patrocinio de Acciona, Coca-Cola e Inditex; la colaboración de Ikea, Grupo Faasa, P&G y Vibbo; y la participación de Telefónica, Siemens y NH Hoteles. 

Por su parte, Federico Gómez de Banco Santander, Sandra González de Caixabank y Clara Bazán de Mapfre, además de asumir compromisos de sostenibilidad, pusieron en valor el papel clave de su sector​ para financiar los grandes cambios que exige la COP21.   

En la mesa Principales compromisos adquiridos en la COP21, Huella de carbono: lucha contra el cambio climático, Juan Ramón Silva, director general del Área de Sostenibilidad de Acciona, apremió: «Tenemos un factor de urgencia, no tenemos que quedarnos dormidos y la opinión pública menos. Este año ha sido más caliente que el anterior y sigue subiendo». 

Además, hizo un análisis sobre la COP21, y señaló tanto los puntos fuertes como débiles que, a su jui​cio, tiene el acuerdo. Entre los primeros, destacó que «establece un mecanismo de revisión cada cinco años que requiere que las contribuciones de los países sean progresivamente más ambiciosas». En cambio, destacó que no facilita el compromiso de no superar los 2ºC de calentamiento global: «Si seguimos haciendo los negocios como hasta ahora, estaríamos entre los 4º y los 6º, y si cumpliéramos los acuerdos llegaríamos a los 2,7º». 

Geert Paemen, directora de Sostenibilidad y Gestión de Intangibles de Telefónica, asumió la parte de responsabilidad que corresponde a una gran compañía como la suya: «Nuestro gasto de energía se podría comparar con el consumo de energía anual de un país como Guatemala. Por eso tiene todo el sentido que hagamos todo tipo de proyectos relacionados con​ implementación energética y reducción de emisiones».   

Según Paemen, la estrategia de la compañía es volcarse en las energías limpias, aunque reconoció que depende mucho de las facilidades o limitaciones que impongan los 18 países donde tiene presencia. 

La innovación es un vehículo imprescindible para reducir la huella energética de cualquier sector de actividad. La tecnológica Siemens estuvo representada por su director general de Sostenibilidad e Innovación, Enrique Torres, quien puso los pies sobre la tierra: «Hay que encontrar tecnologías que sean respetuosas con el medio ambiente, pero al final tienen que aportar unos beneficios que no sean sólo de reputación, sino también de eficiencia en costes».   

Destacó que la reducción de la huella digital se puede conseguir con tecnología y compromiso («Siemens invertía en I+D antes de la crisis más que España y Portugal juntos), sin olvidar a los poderes públicos: «Igual que hace falta, por ejemplo, un pacto de Estado por la Educación, también es necesario otro por la Energía. No puede haber cambios regulatorios que pongan en riesgo las inversiones de las empresas. Es necesario un marco estable», protestó. 

Nuevos retos en la gestión sostenible fue el nombre de otra de las mesas de debate. Representantes de diversas compañías explicaron sus estrategias en la gestión de los recursos para minimizar la huella ambiental del tejido productivo español.   

Mercedes Gutiérrez, responsable de Sostenibilidad de Ikea, dijo con claridad: «El 25% de la energía se consume en los hogares y 40 millones de personas pasan por nuestras tiendas en España. Queremos democratizar la sostenibilidad, porque hacer un producto sostenible y caro​ es muy fácil, pero no sirve. Si el consumidor medio lo tiene accesible, lo comprará». Además expuso, como ejemplo, que desde el año pasado sólo venden iluminación LED: «Era un riesgo, pero lo hicimos, y hemos mejorado las ventas», añadió.  

Ana Gascón, directora de Responsabilidad Corporativa de Coca-Cola Iberia, explicó que uno de sus objetivos es mejorar un 25% la eficiencia en el gasto de agua, una de sus principales materias primas. De hecho, persiguen compensar a través de proyectos sotenibles el 100% del agua contenida en sus refrescos. Además, trabajan para reducir su huella ambiental con envases más ligeros y dando 35 vidas a cada botella de vidrio de Coca-Cola. 

La industria textil tuvo presencia a través de Félix Poza, director de Sostenibilidad de Inditex, que señaló los objetivos principales de su compañía: vertidos cero en los procesos húmedos de la producción, cero residuos a vertederos, incrementar el uso de fibras sostenibles, disminuir las emisiones en fábricas y proveedores, y fomentar la reutilización y reciclaje de la ropa. Además, señaló que han puesto en marcha unas etiquetas explicativas, porque «es necesario que el consumidor esté informado para que en su compra influyan criterios de sostenibilidad».   


Economía circular 

El concepto de economía circular está intrínsecamente vinculado a la sostenibilidad. Beatriz Toribio, responsable de Estudios en Vibbo (antes segundamano.es) destacó que «la mejor forma de gestionar residuos es no generarlos». Añadió que el año pasado, el comercio de productos de segunda mano en España evitó la emisión de 700.000 toneladas de C02, que equivale a parar el tráfico 2,5 meses en Madrid.  

Muchos de los ponentes señalaron la importancia de los medios de comunicación como vehículo de sensibilización social. Elio Estévez, director de Comunicación Científica de P&G, incidió en la importancia de la información interna y externa sobre las acciones en pro de la sostenibilidad que lleva a cabo una compañía. Recordó la eficacia de campañas como la de Cada gota cuenta que, en colaboración con WWF/Adena, consiguió que en España se ahorraran cuatro millones de litros durante el verano de 2006, gracias al reparto de economizadores para los grifos y una guía con consejos​.   ​