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Una difícil negociación del Brexit

En el X Encuentro de EXPANSIÓN en la City, los ejecutivos manifestaron sus dudas sobre la posibilidad de alcanzar un pacto amistoso de su actual relación comercial, económica y migratoria.

​Los altos directivos españoles que trabajan en bancos, fondos y empresas con sede en Londres auguran una difícil y tensa negociación del Brexit (salida británica de la UE), proceso que comenzará hoy cuando el Gobierno de la primera ministra Theresa May comunique oficialmente a Bruselas su deseo de abandonar el club europeo.

En el X Encuentro de EXPANSIÓN en la City, celebrado el 23 de marzo en el restaurante Ibérica Victoria de la capital británica, los ejecutivos participantes coincidieron en manifestar sus dudas sobre la posibilidad de que Reino Unido y los otros 27 países de la UE puedan alcanzar un pacto amistoso que garantice al máximo la continuidad de su actual relación comercial, económica y migratoria tras el Brexit.

Demetrio Salorio, director global de emisiones de bonos de Société Générale, indica que "hasta ahora, el Gobierno británico solo ha ido dando pasos hacia un Brexit duro, anteponiendo el control de las fronteras a la evolución de la economía. Pero espero que al final prevalezca la razón y que las dos partes vean que lo mejor es llegar a un acuerdo amistoso para mantener una buena relación en el futuro. Una posibilidad es que se alcancen acuerdos especiales en determinados sectores como el automovilístico, donde existen cadenas integradas. Pero temo que en el sector financiero puede haber más dificultades: se trata de un negocio que se puede deslocalizar más fácilmente, y desde la UE parece existir interés en captar una parte del negocio de la City".

Según Kyril Saxe-Coburg, director de la gestora de hedge funds Man Group para España y Portugal, "la City es muy importante para la economía de Londres y de Reino Unido. Aunque sólo salgan 5.000 ejecutivos del sector financiero fuera del país, esto podría tener notables repercusiones para diversos negocios, como el inmobiliario e incluso para la recaudación fiscal. Pero la defensa de estos sectores no parece ser la prioridad, ya que frenar la inmigración es el objetivo principal del Gobierno británico en las negociaciones del Brexit, sin importar el posible coste si esto implica perder el acceso al mercado único".

Resistencia económica

Hasta ahora, pese a esa incertidumbre, la economía británica ha resistido y mantiene un buen nivel de crecimiento. Ignacio de la Maza, director de la gestora Henderson para España y Latinoamérica, señala que "Reino Unido ha tenido una ventaja al afrontar la sorpresa del Brexit, y es que cuenta con su moneda, la libra, que le permite amortiguar el impacto de la incertidumbre en el conjunto de la economía. Al depreciarse la divisa, hay inversores extranjeros que han visto atractivos los activos británicos y están compensando a las empresas domésticas que están conteniendo la inversión hasta que se aclare el panorama".

En el caso de la City, bancos y fondos tienen planes de contingencia para mover empleados en función de cómo avancen las negociaciones. A juicio de Saxe-Coburg, "en el sector financiero, si las negociaciones van mal, existe el riesgo de que se entre en una batalla de implementación de nuevas normas desde la UE con el simple objetivo de dañar la City, restringiendo los servicios que desde Londres se pueden ofrecer al resto de Europa, como la liquidación de operaciones en euros o la gestión de activos de clientes del continente".

De la la Maza apunta que "en el sector de la gestión de fondos, el futuro de la City dependerá del acuerdo al que se pueda llegar entre Reino Unido y el conjunto de la UE. Nosotros tenemos fondos registrados en Luxemburgo, a través de los que podríamos seguir dando servicio a nuestros clientes europeos de la misma forma que ahora, salvo que se prohibiera la gestión de esos vehículos desde Reino Unido".

El futuro de los europeos

Al margen de la negociación sobre los intercambios de bienes y servicios tras el Brexit, el otro gran punto que puede perjudicar a las firmas británicas es la pérdida del acceso a los trabajadores de la UE. "El principal problema para nuestra empresa con el Brexit es que contamos con un gran número de europeos en la plantilla, que pueden verse afectados en función de las normas de inmigración que se apliquen tras el Brexit. Tradicionalmente, Londres ha sido un lugar clave desde el que captar talento, pero esto puede cambiar tras el Brexit si no se diseña un marco amistoso para la llegada de trabajadores extranjeros", destaca Julio Bruno, consejero delegado del grupo del sector de ocio Time Out.

Menos pesimista es Rafael Serrano, consejero delegado de la firma de inversión inmobiliaria Prime Investors. "El referéndum ha cambiado para siempre la historia de Europa, pero el Brexit va a tardar mucho tiempo en negociarse, pueden ser cinco, diez años o más de negociaciones. En este periodo, la City no se va a ir de la noche a la mañana porque es algo que no se puede replicar fácilmente en otro lugar. El principal problema es que la política puede enturbiar las negociaciones, y lo que podría ser lógico desde el punto de vista económico, puede ser difícil de pactar por cuestiones de política doméstica".

Pilar Junco, directora de la firma de capital riesgo Blackstone, tampoco ve un riesgo excesivo para el centro financiero londinense. "La City de Londres tiene 700.000 trabajadores y una infraestructura  muy difícil de replicar en cualquier otra ciudad europea. No veo otra capital con la capacidad de asumir ese centro financiero. Puede producirse una reducción de plantilla en algunas firmas de la City, pero no parece probable un gran traslado de la City a otro lugar como consecuencia del Brexit". Además, Junco ve opciones para que la City siga creciendo, mediante la captación de más negocio de banca privada tras salir de la UE.

Oportunidad para España

Según Serrano, entre los países que pueden aprovechar este proceso figura España. "En el caso de España, puede haber una oportunidad de afianzar lazos con Reino Unido. Si nos fijamos en las cifras, entre ambos países nunca ha habido tanta inversión ni tanto flujo de turistas. Hay una oportunidad histórica para que el Brexit ayude a mejorar la situación entre España y Reino Unido. Aunque España no se puede saltar la posición negociadora común de la Unión Europea, tampoco puede dejar de pasar oportunidades. Por ejemplo, la próxima visita en junio de los Reyes de España a Reino Unido, la primera en treinta años, puede servir para reforzar y forjar esos lazos".

El riesgo en Francia

Mientras comienza la negociación del Brexit, que en principio tiene un plazo de dos años para desarrollarse, otro de los riesgos políticos que afronta Europa es la próxima elección de un nuevo presidente en Francia, con Marine Le Pen (que pide la salida de su país del euro) como una de las candidatas a ese cargo. "Soy pesimista respecto a lo que pueda pasar en Francia. Tras las sorpresas del Brexit y de la victoria de Donald Trump en Estados Unidos, no hay que fiarse de las encuestas y Marine Le Pen podría tener opciones de ganar los comicios en Francia, lo que sería un golpe muy duro para la integración europea", indica Julio Bruno.Pero según Demetrio Salorio, "las encuestas apuntan a que es muy difícil que Marine Le Pen acabe ganando las elecciones a la presidencia de Francia, ya que el sistema electoral a doble vuelta da ventaja a sus potenciales rivales. Y en cualquier caso, aunque llegara a la presidencia, el sistema de contrapesos en el sistema constitucional francés le haría muy difícil llevar adelante una salida del país del euro o de la Unión Europea".