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Principales Retos para la Sanidad en 2017

El encuentro ha contado con la participación Carlos Lens (Ministerio de Sanidad), José Ramón Zárate (subdirector de DM), Regina Múzquiz y Juan Ignacio Guenechea.

Carlos Lens, subdirector general de Calidad de Medicamentos y Productos Sanitarios del Ministerio de Sanidad, suele hablar sin pelos en la lengua. El Encuentro Principales Retos para la Sanidad en 2017, organizado por Unidad Editorial Conferencias con la colaboración de Biosim, Cofares, Diario Médico, Correo Farmacéutico y Expansión, no fue una excepción: "A veces hay que decirle a la industria farmacéutica que tiene una ausencia absoluta de transparencia en sus costes. No se justifican los elevadísimos precios que se quieren poner a fármacos cuyos beneficios para el sistema son más que discutibles".

Con estas palabras, Lens inició una crítica "a los altos márgenes de beneficios que buscan los nuevos fármacos". Pudo hablar más alto, pero difícilmente más claro: "Los nuevos medicamentos vienen con precios muy ambiciosos, injustificados en muchos casos". Por mucho que el ministerio "quiera financiar la innovación", hacerlo se antoja cada vez más complicado.



La dicotomía entre aprobación de un fármaco y su financiación, previo establecimiento de su precio, centró el discurso del subdirector general, que insistió con la industria: "A veces, el diálogo franco con las empresas no es posible, porque priman las políticas de precio desde la casa central, una burocracia que es el principal factor de retraso en establecimiento de precio y financiación".


Lens también dedicó tiempo al modelo de Informes de Posicionamiento Terapéutico (IPT), que lleva cuatro años tratando de aclarar el panorama: "Lo principal es tener certeza y claridad absoluta sobre qué aporta el nuevo fármaco".


En su opinión, los IPT no son fáciles de desarrollar. Una de las razones viene de Europa, señaló:"La Agencia Europea del Medicamento (EMA) cada vez exige menos datos clínicos para aprobar fármacos, así que cada vez es más difícil definir los IPT. Trasmite una pesada carga al regulador y al pagador: yo apruebo y así se las vea usted con la financiación".


Lograr "certidumbres mínimas sobre resultados para decidir si financiamos" nuevos fármacos es uno de los grandes retos, añadió, antes de citar de nuevo a la EMA: "Autoriza medicamentos fase II con demasiada frecuencia; hay poca seguridad sobre su eficacia".


Belén Crespo, directora de la Agencia Española del Medicamento, dijo, preguntada por DM, que no tiene problema alguno con la política de aprobaciones de la EMA. Su opinión fue más conciliadora que la de Lens, que planteó un futuro de cambios: "Habrá que hacer sacrificios, planteando nuevos mecanismos de innovación".​