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El grave problema del contrabando de tabaco

EXPANSIÓN organizó la jornada 'El futuro en la lucha frente al contrabando de tábaco' con la colaboración de Altadis que contó con la moderación Manuel del Pozo, adjunto a la dirección del diario.

El contrabando de tabaco, aunque parece estar frenándose con la llegada de la recuperación económica, todavía representa una problemática difícil de tratar. Así, la necesidad de medidas y concienciación se hacen más urgentes en un momento en el que se está produciendo un repunte del contrabando de determinados tipos de productos. “La lucha contra el contrabando no es sólo de las autoridades de Hacienda o Interior, es una lucha que corresponde a toda la sociedad”, afirmó Jesús Castilla Paz, Coronel de la Guardia Civil, durante ​​​​la jornada 'El futuro en la lucha frente al contrabando de tabaco', organizada por EXPANSIÓN, con la colaboración de Altadis y moderada por Manuel del Pozo, director adjunto de EXPANSIÓN

Castilla, además defendió que “es necesario involucrar no solo a los agentes de la autoridad sino también al ciudadano, a las empresas, al comercio y a toda la sociedad en general” en la lucha contra esta problemática.

Concienciación 

“Falta concienciación de todos los sectores”, defendió Rocío Ingelmo, directora de Asuntos Corporativos y Legales de Altadis. En su opinión, “hay una absoluta desconexión por parte de todo lo relacionado con las entidades sanitarias, no solamente estatal, sino también de las comunidades autónomas”. Por otro lado, apuntó “el buen trabajo del Ministerio de Hacienda y de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado”.

Desde el sector privado, más allá del daño económico que provoca el contrabando en la sociedad, ya que debido a este fenómeno las arcas del Estado dejan de ingresar anualmente unos 1.000 millones de euros, se pidió la implicación de las autoridades sanitarias para concienciar al ciudadano sobre los efectos perjudiciales que este tipo de tabaco, al no pasar los pertinentes controles de calidad, tiene sobre la salud del ciudadano. En este sentido, Ignacio Millán, director de Asesoría Jurídica de Altadis, defendió que “la colaboración con las autoridades sanitarias sería imprescindible”.

Por su parte, “Altadis ha intentado poner en marcha todos los requisitos que marca el convenio de la Organización Mundial de la Salud para el control del tabaco”, explicó Millán. Estos requisitos se basan fundamentalmente en tres premisas: “Controlar quién es el distribuidor con el que trabajamos, que sea fiable; vigilar el mercado de venta donde más presente está este problema; y denunciar a tus propios compradores en caso de irregularidad, colaborando con las autoridades”.

Para Javier Gómez Darmendrail, presidente de Cetarsa, “es fundamental la concienciación a los agricultores”. Gómez destacó que “el posible comercio ilícito de la hoja de tabaco comienza en las explotaciones tabaqueras, por eso es esencial este punto”. Así, desde Cetarsa, “buscamos e implementamos medidas orientadas a fomentar la concienciación sobre la problemática entre los actores, especialmente entre las asociaciones de productores y entre los agricultores”. 

Además de la concienciación ciudadana, clave en la reducción del contrabando, son necesarias otra serie de medidas. Manuel Montesinos, subdirector general de Operaciones de la Agencia Estatal de Administración Tributaria (Aeat), afirmó que, “ante la situación en la que nos encontramos, nuestra reacción ha sido incrementar las investigaciones, los controles y la cooperación internacional”. Además, Montesinos apuntó que “en el ámbito normativo se han hecho importantes modificaciones en la ley de contrabando, en la que se han realizado dos modificaciones en los últimos años, una para endurecer la represión en el ámbito penal y otra para endurecer la represión en el ámbito del pequeño tráfico”.

 Alberto García Valera, director general de Tributos del Ministerio de Hacienda y Función Pública, explicó que, en materia de contrabando, “hemos pasado de cifras que superaban el 12% a cifras que hoy están en torno al 6,2%”. Un descenso que encuentra sus principales causas en “la mejora económica, en el excepcional trabajo desarrollado por las distintas administraciones públicas y en los instrumentos que para ello se les ha dado desde el punto de vista normativo”. 

 Trazabilidad

García, además de expresar la necesidad de una mayor concienciación social, ya que “es necesario que los ciudadanos sepan que a través de este tipo de actividades ilegales se financia el crimen organizado”, puso de manifiesto que, “desde el punto de vista internacional, hay una clara concienciación de luchar contra el contrabando”. En esta línea, el director destacó “dos máximos exponentes; por un lado el protocolo de la OMS reflejado en el convenio de Seúl en el año 2012, del que España fue uno de los primeros firmantes; y por otro, la norma comunitaria, en este caso la directiva 2014/40, que incide en la necesidad de una mayor trazabilidad de los productos del tabaco, que nos ayudará a detectar y conocer en cada momento dónde se encuentran los productos y si han cumplido los consiguientes requisitos fiscales”. 

Sin embargo, a pesar de las cifras, que muestran una tendencia a la baja del contrabando, existe “otro factor muy importante en el último año que es la aparición del contrabando de picadura y de hoja de tabaco”, afirmó Montesinos, que está experimentando un considerable aumento que las estadísticas no recogen. Jesús Castilla apuntó que, “el año pasado, se incautó la misma cantidad de tabaco en cigarrillo que en hoja; en valor, unos 60 millones de cada tipo”. ​​​