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Nuevas oportunidades de negocio

Felipe Jaramillo, presidente de Procolombia, afirmó durante el foro 'Oportunidades de negocio e inversión en una Colombia en paz' organizado por EXPANSIÓN, que el país crecerá económicamente.

​Colombia afronta una nueva etapa política y económica tras la firma del acuerdo de paz con las FARC. La recuperación del territorio que controlaban los terroristas abre nuevas oportunidades de negocio en sectores pujantes, como la agroindustria y el turismo y el Gobierno quiere atraer nuevas inversiones al país.

"Vamos a tener una Colombia más grande", explicó Felipe Jaramillo, presidente de ProColombia (agencia promotora de inversión del país) durante el último encuentro de Iberoamérica Empresarial -organizado por EXPANSIÓN, con el patrocinio de Ontier y Kreab- en el que se analizaron los planes del Gobierno colombiano para dinamizar la economía en esta nueva etapa.

"Colombia tiene 24 millones de hectáreas productivas y, sin embargo, solo se utilizan 5 millones; según la FAO, el nuestro es uno de los países del mundo con mayor potencial agrícola", explicó Jaramillo. Explotar, a través de la agroindustria, los terrenos controlados por las FARC, es uno de los planes más ambiciosos del Ejecutivo colombiano.A ello se suma la explotación turística de estos territ​orios que albergan "maravillas hasta ahora escondidas", según afirmó el presidente de ProColombia, que confía en que, en diez años, el país duplicará su actual número de visitantes, hasta alcanzar los 8,8 millones.

Este fuerte revulsivo económico precisará también de una fuerte inversión en infraestructuras. Los actuales proyectos de aeropuertos, carreteras y puertos suman 50.000 millones de dólares. El objetivo es mejorar el transporte de mercancías y viajeros y habilitar accesos a las zonas de conflicto, muchas de ellas completamente inaccesibles por carretera.Consciente de que esa inaccesibilidad será un obstáculo para la implantación de empresas en la zona, el Gobierno ha preparado una batería de incentivos fiscales, precisamente, para premiar a las compañías que, en estos estadios iniciales, acepten implantarse en esos territorios. Así, desde 2017 hasta 2021, quedarán exentas de tributación; entre 2021 y 2024 pagarán un 25% de la tarifa y entre 2025 y 2027 la mitad de la cuantía estándar.

Jaramillo explicó que estos planes para las zonas de conflicto harán posible, también, cumplir con la meta gubernamental de diversificar la economía colombiana, muy dependiente de los ingresos petrolíferos: "Un 20% de los ingresos estatales llegan del petróleo, pero ni este año ni el año pasado se ingresó nada por las ventas de crudo y se ha tenido que reducir el gasto", se lamentó el presidente de ProColombia.

En el encuentro -en el que también participaron María Jesús Dehesa, socia de Ontier y el profesor de Economía del IE, Juan Carlos Martínez Lázaro-, la directora adjunta de Cooperación Internacional del ICEX, Sara Ladra, comentó que Colombia "desea un nuevo modelo de desarrollo económico y social del país" que sea "inclusivo, innovador y sostenible". Añadió que las empresas que destacarán en el nuevo entorno de paz serán las que apuesten por la sostenibilidad, la permanencia a largo plazo, el liderazgo y el compromiso con el país.Según la directiva del ICEX, los nichos de negocio más prometedores son el sistema de producción ecológico, la producción agrícola, los sistemas de purificación de aguas y el tratamiento de residuos, entre otros.

Ricardo Oteros, director general de la empresa española Supracafé, aportó su experiencia en Colombia, donde lleva haciendo negocios desde hace treinta años. "Colombia necesita inversión para consolidar la paz", aseguró.Oteros hizo hincapié en la necesidad de innovar en el sector cafetero: "El café mueve 200.000 millones de dólares al año, pero los países productores sólo reciben 17.000 millones", explicó, a causa de la brecha tecnológica.