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Un salto de leyenda

El ex atleta Bob Beamon recibió el gran premio de MARCA por el histórico registro de 8,90 metros con el que se proclamó campeón olímpico en los Juegos de México 68 hace 50 años.

​MARCA saldó ayer una deuda histórica con el protagonista de la mayor hazaña del deporte olímpico: Bob Beamon, el hombre que hizo posible lo imposible con aquel asombroso salto de 8,90 metros en los Juegos de México de 1968. Y lo saldó de la única forma posible, haciéndole entrega del MARCA Leyenda, el galardón que reconoce las trayectorias deportivas más extraordinarias desde 1997, cuando Michael Jordan inauguró esta particular galería de estrellas. Juan Ignacio Gallardo, director de MARCA, fue el encargado de entregarle el premio. 
 
Beamon recibió el MARCA Leyenda en el marco del Festival Internacional de Cine de Atletismo (FICA), que se celebra esta semana en San Sebastián. El lugar escogido fue el Aquarium de la capital guipuzcoana, uno de los mejores de Europa.  
 
Con su amigo Mohamed Ali 
El campeón olímpico de salto de longitud en la cita mexicana se mostró muy emocionado por el reconocimiento: "Estoy muy agradecido a MARCA por este premio, que me permite estar en una compañía fantástica, con grandes deportistas, entre ellos mi buen amigo Mohamed Ali". El ya desaparecido mito del boxeo fue junto a Beamon uno de los grandes protagonistas deportivos de la lucha por los derechos civiles de los negros en la convulsa América de los años 60. 
 
El ex plusmarquista mundial, que aún conserva su brillante récord olímpico medio siglo después, estaba igualmente encantado con el marco elegido para la entrega del galardón: "Al atravesar este fantástico aquarium se me ha ocurrido que no podía haber mejor sitio para recoger este premio, ya que estar en la selecta lista del MARCA Leyenda es como estar aquí entre todos estos espectaculares peces", afirmó con una sonrisa cómplice.  
 
Soñando con el salto 
Beamon reveló que aún sueña "cada día con aquel salto" y aseguró que no cambiaría aquel rotundo éxito por haber tenido una trayectoria deportiva más longeva, pese a su prematura retirada: "Todos tenemos experiencias que nos marcan y aquel récord fue algo muy especial para mí, pero también he tenido otros momentos que recordaré siempre, tanto en mi vida deportiva como personal. Ahora mismo, sin ir más lejos, estoy viviendo una experiencia única en mi vida recibiendo este MARCA Leyenda". 
 
Rememorando la final de longitud de México´68, Beamon quiso aclarar que la fortuna también es necesaria para que ocurran cosas extraordinarias: "Aquel día todos los dioses me acompañaron porque yo no era el mejor saltador en lluvia y antes y después de mi salto llovió mucho". De hecho, el estadounidense logró su estratosférico récord en su primer salto y con un viento de dos metros por segundo, el máximo permitido. En la entrega del galardón estuvieron presentes José Ignacio Espel y Esther Irigaray, presidente y directora del Aquarium de la capital guipuzcoana, y José Ramón Álvarez, subdirector de FICA.