• 25 millones

    de seguidores diarios

  • Líder de Prensa

    digital en España

  • Una amplia gama

    en revistas líderes en su segmento

Noticias

Matilde Asensi revela su 'cocina' artística

La escritora alicantina presenta en Madrid 'Sakura', su décima novela y la primera publicada en La Esfera de los Libros, que cuenta una historia sobre la conexión entre Van Gogh y el arte japonés.

​La escritora Matilde Asensi presentó este lunes en Madrid Sakura, su décima novela y la primera que publica en el sello La Esfera de los Libros, de Unidad Editorial. Asensi explicó su libro y conversó con los lectores en una sala del barrio de Huertas mientras el artista urbano Mr. Zé, "embajador en España del movimiento calligraffiti", pintaba caracteres orientales en un gran lienzo. L
 
a performance pictórica no fue baladí, ya que Sakura es, como explicó la autora, un libro de profunda devoción por el arte. El punto de partida de la historia de Asensi es la historia del millonario japonés Ryoei Saito, que se cree que se hizo incinerar con un Van Gogh que había adquirido, siguiendo un rito sintoísta. Un hecho que sirve para hablar de la "enorme influencia en el impresionismo del arte japonés" y la conexión -casi desconocida en España, según denunció-, de ambos universos artísticos de Oriente y Occidente.  
 
"A todos nos gusta Van Gogh", explicó Asensi en un acto en el que participó también su editora, Carmen Fernández de Blas. "Da igual que fuera un tonto, porque lo era. Pues bien, lo que poca gente sabe, al menos en España, es que se dedicó a copiar láminas de Ukiyo-e", que es como se conocen los grabados en xilografía realizados en el archipiélago nipón entre los siglos XVII y XIX.  
 
Preguntada por la periodista Pilar Cernuda, presente entre el público asistente, sobre esta conexión, Asensi explicó cómo llegó a ella el asunto, que supone el corazón mismo de Sakura. Estaba buscando en la página del museo Van Gogh de Ámsterdam la correspondencia completa entre Vincent Van Gogh y su hermano Theo, ya que no le convencía la versión editada por la cuñada del artista, Johanna van Gogh-Bonger, quien "creó la figura del santo Van Gogh para vender los 700 cuadros que tenía en casa". Entonces vio el catálogo de una exposición antigua sobre la conexión nipona del artista y, de ahí, empezó a investigar. 
 
"Lo más fuerte no fue descubrir que Van Gogh copió como un poseso, igual que todos los impresionistas. Lo que nosotros llamamos impresionismo viene directamente del arte japonés", subrayó. El verdadero salto sin red vino cuando se planteó algo "que no está en ningún libro" y que Asensi deja por escrito aquí: "Los liros de Van Gogh no son de Van Gogh". Según ella, son obra del artista Ogata Korin, y su conclusión viene de leer las biografías de Vincent y descubrir que, cuando estaba internado en el psiquiátrico, sus estudiosos no entendían "el ángulo desde el que había pintado los lirios". Según la escritora, se tenía que "haber tirado en el suelo durante un largo tiempo". Pero sostiene, se la ha "jugado" en esta teoría. "Ponerlo en el libro fue una decisión muy dura y, si no es correcto, el error será mío. Pero buscad en internet y poned las dos imágenes una al lado de la otra". 
 
Asensi es artista aficionada. "Yo pinto. Mal. A familiares y amigos", explicó. "Cuando la gente de la editorial me lleva al límite, o bien me tiro por la ventana o me da por pintar", abundó. De ahí que plantease una cuestión a sus lectores: "¿Os dais cuenta de que hay un hilillo de arte a lo largo de todas mis novelas?". Pero Sakura es otro nivel, como aseguró Fernández de Blas. "En este libro aprendes un montón de pintura", apuntó la editora. "Es que es divertida", enfatizó la escritora. La conexiónh viene de lejos, desde El salón del ámbar, su primera novela, que escribió cuando "España estaba siendo expoliada" de su patrimonio por figuras como el famoso Eric el Belga. "Una de las razones para escribirlo fue denunciar este saqueo". 
 
"Creo que es un libro interesante", dijo Asensi sobre su obra. "Sakura irá más allá de mí misma", proclamó, antes de celebrar su cambio de casa. "Estoy muy contenta de estar en La Esfera de los Libros. Lo estás haciendo todo bien: redes sociales, comunicación... Todo lo que un autor puede querer me lo están dando", dijo. También se refirió a su larga relación con Fernández de Blas: "Cuando encuentras a tu editor encuentras a un editor. Y ella me entiende, sabe que soy rara, que no quiero hacer entrevistas..." 
 
El encuentro sirvió también para mostrar detalles de la cocina de Asensi. Como, por ejemplo, su pasión por las series de televisión. "Veo Juego de tronos y me he leído todos los libros. Me encanta The Blacklist, estoy viendo también la nueva de Star Trek", enumeró. De ellas ha tomado algunos elementos para sus libros superventas. "En un momento dado, descubrí el cliffhanging", dice sobre el recurso de dejar a los espectadores/lectores colgados del final de cada capítulo para aumentar el suspense. "Esto para los libros es fabuloso. Pero cuando lo introduje, no se dio cuenta nadie", bromó entre risas de los asistentes. 
 
En ese sentido, apuntó que siempre tiene claro el final de sus libros. "Lo divertido de mi trabajo es saber dónde voy", dijo. "Este final lo tenía. Si no tengo el final no me siento a escribir. Lo que pasa es que os tapo los ojos para que no veáis lo que no quiero que veáis. No sabéis lo que yo disfruto en mi despacho, encerrada dos o tres años con cada libro".