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Periodismo profesional contra 'fake news'

"Las redes sociales no son medios de comunicación", alerta el director de EL MUNDO, Francisco Rosell, ante los estudiantes de la Complutense, en un coloquio con directores de periódicos.

Francisco RosellBieito RubidoMarius Carol Encarna Samitier, directores de EL MUNDO, AbcLa Vanguardia y 20minutos, participaron en la Facultad de Ciencias de la Información de la Complutense en una mesa de debate moderada por el director general de Servimedia, José Manuel González Huesca, en la que reflexionaron sobre una cuestión esencial para la profesión en nuestros días, resumida bajo el epígrafe Cómo afectan las fake news al ejercicio responsable del periodismo
Rosell abrió el debate alertando a los futuros periodistas del peligro que tiene confundir las redes sociales con medios de comunicación, un equívoco muy extendido, sobre todo entre los más jóvenes. "Nosotros damos la cara; respondemos de nuestra información ante los demás", sentenció para poner en valor el trabajo profesional de los auténticos medios de comunicación que son los que se encargan de verificar, jerarquizar y contextualizar la información. Una labor que, según dijo, "hoy es más necesaria que nunca". 
"Las redes sociales son instrumentos de transmisión, pero no medios de comunicación", insistió el director de ELMUNDO. Según subrayó, "las redes sociales son entidades de las que no sabemos quién está detrás de ellas", lo que las convierte en vehículos propicios para que prosperen las noticias falsas. "El periodismo es un mecanismo de control para asegurar que la información se ajusta a los hechos", reiteró Rosell. 
El coloquio entre los directores, enmarcado dentro de una jornada de debate sobre Periodismo y posverdad organizada por la agencia Servimedia, despertó gran interés entre los alumnos de la Universidad Complutense. El acto estaba convocado en el salón de conferencias de la Facultad de Ciencias de la Información, pero ante la afluencia masiva de público tuvo que trasladarse al salón de actos principal que cuenta con más aforo. 
Bieito Rubido advirtió a los asistentes de que determinados poderes están interesados en acabar con la "intermediación periodística" para poder trasladar sus mensajes directamente y sin control. "La conciencia crítica no la quieren", aseguró el director de Abc, quien animó, en cambio, a los futuros periodistas a no perderla nunca. 
También el director de La Vanguardia recomendó poner vigilancia sobre los contenidos que inundan las redes sociales. "En Twitter, como en muchas cloacas, circula de todo", dijo: "Puede aparecer un anillo que se le ha caído a alguien, pero normalmente por las cloacas no circulan joyas". Durante su intervención Marius Carol apuntó que la proliferación de fake news en la sociedad no es algo gratuito: "Desde el poder siempre se ha intentado utilizar la mentira para conseguir sus fines". 
Encarna Samitier, por su parte, admitió que el sector vive momentos difíciles en los que "hay más lectores que nunca, pero también hay menos ingresos que nunca", aunque apeló al valor de la profesionalidad: "Cualquiera con un móvil no es un periodista, Wikipedia no puede sustituir a un buen profesor, ni Google es lo mismo que un médico". 
A modo de anécdota ilustrativa, Rosell contó cómo recientemente un taxista le reconoció que ni leía periódicos ni escuchaba informativos, y que ahora se informaba sólo a través del chat que compartía con sus amigos en el móvil. "Los ciudadanos creen que están bien informados, pero no lo están", lamentó el director de EL MUNDO: "Se les informa de todo pero no se les entera de nada", resumió. Por ello, reivindicó el papel que cumple el periodismo cuando, como ocurre en la actualidad, "se expande el virus de la desinformación". 
Según recalcó Rosell: "Cuando el periodismo falla y no ejerce su labor decaen las instituciones y el sistema de libertades democráticas". Una lección que muchos de los futuros periodistas presentes anotaban en sus ordenadores de última generación y también en libretas de papel.