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El sector inmobiliario reclama protagonismo

En una jornada virtual organizada por EXPANSIÓN, sus actores presentaron las propuestas para convertirse en una de las palancas para la recuperación económica tras la pandemia del Covid-19.

El sector inmobiliario no ha sido ajeno al impacto del Covid-19, pero tampoco se trata de una de las actividades que saldrán peor paradas de este 2020. Un sector estratégico para la economía española, el inmobiliario sí estuvo en el epicentro de la crisis de 2008. Tras una larga travesía por el desierto, la actividad se fue recuperando de forma paulatina hasta que, desde 2014, se alcanzó un crecimiento sostenido en términos de demanda y también en los precios de la vivienda. La situación hoy es bien distinta, y los expertos creen que el sector desempeñará un papel esencial en la recuperación tras la pandemia.

Hasta el momento, las secuelas que la crisis sanitaria ha dejado en el inmobiliario son moderadas, tanto en operaciones como en precios. En paralelo, la vivienda ha adquirido una nueva dimensión de relevancia para la sociedad, que ha pasado más tiempo que nunca en sus hogares debido al confinamiento. Esto puede tener un efecto transformador sobre las tendencias en la demanda, como se indicó en el encuentro digital Situación actual del sector inmobiliario y papel que jugará en la necesaria recuperación económica de España, que organizó EXPANSIÓN con el patrocinio de Habitat Inmobiliaria.

Impacto
“En el sector promotor constructor, el impacto de la crisis a corto plazo no ha sido tan grave porque la actividad sólo se detuvo durante 15 días y las ventas han seguido su curso”, explicó Carolina Roca, vicepresidenta de Asprima (Asociación de Promotores Inmobiliarios de Madrid), que añadió que el sector debe tener más peso en la economía española. Roca recalcó que “quizá sea nuestro momento de tirar del carro de la economía con un plan de choque que nos permita incrementar la producción de vivienda, para que el peso de la obra nueva vuelva a ser importante en el mercado inmobiliario y se genere empleo de verdad”.

Los fondos de recuperación procedentes de Bruselas abren una oportunidad para el sector. Entre los macroproyectos tractores que propone la CEOE para la canalización de estas ayudas en distintas industrias, la vicepresidenta de Asprima destacó el macroproyecto de regeneración urbana que afectaría a 250.000 viviendas en cinco años, generando más de 300.000 empleos sostenidos durante este periodo de tiempo, con el objetivo de facilitar además el acceso a la primera vivienda.

​En cuanto al impacto de la pandemia, Carlos Smerdou, consejero delegado de Foro Consultores, señaló que “el cliente de obra nueva no será el más afectado por la crisis, pero sí habrá zonas y distritos en los que la demanda sea menor, por lo que podríamos ver algunas correcciones de precios en segunda mano”. Frente al escenario que se vivió en el sector inmobiliario en la crisis previa, Smerdou puso de manifiesto que “ha habido una gran evolución tanto en la profesionalidad de las promotoras como en su situación financiera”.

En este sentido, “la profesionalización de las empresas inmobiliarias y la fortaleza de las familias y de las entidades financieras han permitido que el sector aguante bastante bien esta crisis”, declaró José Luis Suárez, director del campus de Madrid y profesor del departamento de Dirección Financiera de IESE Business School. En cuanto a los retos pendientes, Suárez comentó que “uno de los principales problemas del sector es el acceso a la primera vivienda, sobre todo por parte de los jóvenes”. Asimismo, matizó que los proyectos de regeneración deben combinarse con la puesta en el mercado de suelo nuevo.

“Debemos encontrar soluciones porque se va a generar un problema debido a la falta de suelo disponible”, resaltó José Carlos Saz, consejero delegado de Habitat, que pidió la agilización de los trámites administrativos. Por otra parte, coincidió en la necesidad de “buscar fórmulas y medidas para facilitar y agilizar el acceso a la primera vivienda”. El responsable de Habitat hizo hincapié en la fortaleza del sector y su capacidad para ser importante en la recuperación: “Tenemos que ser capaces de transmitir a la sociedad y a la administración que podemos desempeñar un papel clave en esta reactivación, atendiendo una necesidad social tan importante como la vivienda”.

En la misma línea, Michel Elizalde, consejero delegado de ACR Grupo, aseguró que “el sector puede tomar una posición muy relevante a la hora de tirar de la recuperación, de la mano de otros agentes y con un papel fundamental de lo público y de las entidades financieras”. El actual contexto de transformación impulsado por la pandemia también ofrece oportunidades para poner en marcha nuevas alternativas, que pueden ser importantes en el futuro de la construcción. “Estamos en un momento en que podemos avanzar de manera definitiva en fórmulas de industrialización, porque va a ayudar a resolver retos importantes del sector”, aseveró Elizalde.

Tendencias
La experiencia del confinamiento y el teletrabajo ha tenido un efecto poderoso sobre los aspectos que la sociedad valora en una vivienda. “La pandemia ha generado un cambio en las necesidades que los futuros compradores e inquilinos consideran en la búsqueda de vivienda, porque ahora hacemos muchas cosas que antes no hacíamos”, planteó Ismael Kardoudi, director de estudios y formación de Fotocasa, que agregó que la búsqueda de pisos ha caído y la de fincas rústicas y chalets adosados se ha disparado. Además, Kardoudi subrayó que “hay una gran oportunidad para incrementar la oferta de obra nueva, porque encaja con las demandas actuales”.

Acerca de ese cambio de paradigma, “se ha puesto de relieve la importancia de la vivienda para la vida y la comodidad de las personas, y eso es algo que sucede siempre en todas las crisis”, dijo Diego Escario, socio director de Cano y Escario. Así, recalcó que ahora las personas buscan un modo de vida distinto: más cercano a la naturaleza y a los espacios abiertos, a través de jardines, terrazas y comunidades. Escario concluyó que “junto con el acceso a la primera vivienda, debemos trabajar en la mejora de la calidad en la vivienda de reposición”.